El crimen en contra de Pedro Joaquín Avilés Arteta, de 54 años, víctima de una emboscada ejecutada la mañana del miércoles, a la altura del kilómetro 21 entre Managua y El Crucero, estaría vinculado a grupos de estafadores de campesinos en el norte del país, que se hacen pasar por supuestos espiritistas.
Hay denuncias contra integrantes del grupo al que se vincula a Avilés, por presuntas estafas, confió una fuente policial. A este grupo se le atribuyó que en las clínicas naturistas en las que trabajaban, supuestamente se adormecía a los clientes para estafarlos, pero en su momento éstos negaron la versión.
Cabe destacar que tras ocurrido el crimen, la familia de Avilés Arteta únicamente reconoció que éste era un médico naturista, que poseía una clínica en Bello Horizonte. Según archivos periodísticos, una de estas personas (vinculada al grupo de Avilés) fue procesada hace unos seis años, por presunta estafa a un hombre que llegó a lo que denominaban como centro de orientación, donde venden todo tipo de amuletos.
En ese caso el denunciante, quien llegó en busca de ayuda por un estado depresivo que sufría, afirmó haber sido estafado por más de 17 mil córdobas por los grupos relacionados a Avilés. Este caso fue investigado en esa ocasión por la Policía.
Aparentemente en el grupo de estas personas con las que estaba vinculado Avilés, surgió una diferencia, que terminó en el primer atentado que éste sufrió en octubre del 2006. La fuente policial indicó que aunque las autoridades ya tienen identificado los posibles movimientos del ahora fallecido, aún no precisa qué motivó al grupo rival para matar a Avilés.
En la primera ocasión Avilés fue herido en horas de la mañana, frente al colegio La Salle, en Managua, durante una balacera propiciada por desconocidos que se movilizaban a bordo de un vehículo. En esa ocasión otra persona resultó herida de forma leve. Igual que sucedió con el caso de El Crucero, donde el acompañante no fue herido de gravedad.