El Gobierno colombiano pidió ayer a la Interpol que capture a Rodrigo Granda, un guerrillero considerado el “canciller” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
A Granda, en junio del 2007, el presidente Álvaro Uribe lo excarceló para que hiciera gestiones a favor de la liberación de secuestrados por el grupo rebelde. Actualmente se desconoce su paradero.
La petición fue firmada por Uribe y el ministro del Interior Fabio Valencia, según la cual se le retira “la condición de miembro representante al señor Rodrigo Granda Escobar”.
El decreto argumenta que Granda “no ha cumplido con el propósito establecido” de adelantar gestiones de paz con las FARC.
Uribe pidió a la Interpol que incluya a Granda, cuyo verdadero nombre es Ricardo González, en la “lista roja” de los más buscados del mundo.
Contra Granda también existe desde abril otra orden de captura internacional emitida a solicitud de la justicia paraguaya, que vincula al rebelde a la banda que planeó en 2004 el secuestro y posterior asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas.
Según autoridades colombianas, el “canciller” de las FARC “se mueve por Venezuela y países centroamericanos”.
Granda había sido capturado por agentes encubiertos colombianos en Caracas en diciembre de 2004, en una operación que desató un lío diplomático entre los dos países.