Fernando Lugo, un ex obispo de la Iglesia católica que desbancó limpiamente del poder al otrora poderoso Partido Colorado, asumirá hoy la Presidencia del Paraguay.
“Tengo un poco de ansiedad, pero en general estoy controlando mis emociones”, declaró temprano ayer, cuando salía de la residencia para sacerdotes de su antigua congregación Verbo Divino, en donde buscó refugio para alejarse de los periodistas, pero no lo logró.
Unos nueve presidentes latinoamericanos y el príncipe heredero de España, Felipe De Borbón, estarán presentes en la ceremonia.
Entre los invitados se cuenta a Evo Morales, el Presidente de Bolivia, que declaró al arribar al país: “Vengo a saludar al compañero Lugo, que iniciará un proceso de cambio (...). El presidente de este país vecino y hermano avanzará en la reparación de tantos daños en Sudamérica”.
Su colega de Ecuador, Rafael Correa, llegó y lanzó la primer advertencia: “Advierto al pueblo de Lugo que apenas realice los primeros cambios, los grupos de poder comenzarán a conspirar, pero no deben dar ni un solo paso atrás”.
En un festival artístico en un estadio de atletismo, junto con Lugo, el vicepresidente cubano Juan Ramón Machado extendió “el ofrecimiento de mi país para seguir ayudando a los pobres de Paraguay con el plan Milagros, consistente en operaciones gratuitas para quienes desean recuperar la vista”.
A la cita también llegó la mandataria de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
UN PASO HISTÓRICO
Lugo, con la coalición Alianza Patriótica para el Cambio (APC), ganó el 20 de abril las elecciones y desplazó al conservador Partido Colorado, en el poder desde hace 61 años, incluidos 35 de la dictadura de Alfredo Stroessner.
Simpatizante de la Teología de la Liberación, surgida en América Latina en los años setenta, por una Iglesia al lado de los pobres y que no tiene las simpatías del Vaticano, Lugo ejerció el sacerdocio durante más de tres décadas, hasta que en diciembre de 2006 pidió una dispensa para dedicarse a la política.
A finales de agosto de este año el papa Benedicto XVI aceptó la renuncia al cargo de obispo de Lugo y lo dejó en condición de laico. Incluso fue liberado de su voto de castidad, con lo cual podría casarse.
El ex religioso, que ayer recibió de forma simbólica la banda presidencial y el escudo del país (hecho por unas monjas carmelitas), participará en los actos acompañado por su hermana mayor, Mercedes de Maidana, quien desde el sábado cumplirá las funciones de primera dama.
Lugo anunció que en su toma de posesión vestirá una camisa gris, tejida por artesanas paraguayas, de cuello “Mao” (de las que usaba el antiguo líder chino Mao Tse Tung), de saco, sin corbata y usará sandalias franciscanas.