La oferta exportable nicaragüense se ha diversificado en los últimos años y registra un crecimiento tanto en cantidad como en calidad.
Una muestra fue la exposición realizada por la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua, ExpoAPEN 2008, que finalizó ayer jueves en Managua.
El país está redescubriendo su potencial exportador y productos que antes eran sólo de consumo interno han adquirido calidad de exportación.
Entre ellos están los mangos, malanga, frijol molido, quequisque lila y blanco y artesanías, que constituyen verdaderas obras de arte.
Desde la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta), hace tres años, las exportaciones se han democratizado y los pequeños productores entraron a los mercados internacionales, con tanto éxito que hoy dominan la exportación de tubérculos, granos y frutas.
“Tengo como ocho años de haber empezado. Comencé en mi casa, en mi cocina, como una aventura de una ama de casa y (el producto) ha tenido aceptación y hemos crecido poco a poco”, relata Dolores de Cross, quien creó El Secreto de Mamá, una microempresa de alimentos que fabrica jalea de chile y de chiltoma, y chimichurri.
Ahora, después de haber probado el mercado local, aspira a conquistar el mercado regional centroamericano con un “producto gourmet”.
AGROINDUSTRIA
Agropecuaria Lafise, que apoya a pequeños productores agropecuarios y a pequeños artesanos, inició una alianza con la fábrica de embutidos Delmor, para empacar frijoles molidos, informó Enrique Zamora, gerente general de esta agropecuaria.
“Ahorita vamos a incursionar en el mercado local para probar”, explicó Zamora durante una degustación del producto.
Ésta es una forma de darle valor agregado al producto, aseguró, y podrían competir con otros tipos de frijol molido que son importados.
Adalides Rodríguez Ortega, del grupo de cooperativas Ríos de Agua Viva, de Rancho Grande, Matagalpa, destacó el crecimiento que han tenido como grupo productivo, al dedicarse a cultivos para exportación.
Aunque no exportan directamente, sí lo hacen a través de otra empresa a la que venden, señaló Rodríguez.
Ahora ya aprendieron a cultivar productos de calidad, como malanga, frijol y yuca, y se preparan para exportarlos directamente, para “obtener mejores precios”.
Es un trabajo que no han realizado solos, sino que han contado con el apoyo de diversas instituciones.
“Nosotros le vendemos a Daisa (empresa comercializadora) y ellos exportan a Puerto Rico”, explicó. Sin embargo, mantiene la inquietud de que pronto llevarán a cabo sus propias exportaciones.
BANCARIZACIÓN
Los pequeños productores tienen un común denominador: la necesidad de dar un salto en la calidad, tanto para la obtención de recursos financieros como en el manejo de los mismos.
Esto es definido por el gerente de Agropecuaria Lafise, como la bancarización del campo.
Es decir, productores logrando una mejor administración de sus recursos y una mejor posición para acceder a los recursos financieros.
“Tenemos excelente calidad y esperamos incursionar al mercado internacional”, explicó María Auxiliadora Calero, de la cooperativa de artesanos de San Juan de Limay, cuyas obras son artísticas.
Señala que les hace falta apoyo para dominar mejor el proceso de comercialización, algo que esperan lograr con el grupo Lafise, que impulsa un programa de apoyo a varios grupos de pequeños empresarios del sector agrícola, artesanal y textil.
Aunque esta pequeña empresa todavía no exporta directamente sus productos, sí lo hace de forma indirecta, explicó Calero, ya que mucha gente, extranjeros sobre todo, compra el producto y luego se lo lleva a su país.
FRIJOL Y QUESO
Hasta el 31 de julio, el Centro de Trámites para las Exportaciones (Cetrex) registró 970 millones de dólares en exportaciones autorizadas, de los cuales 36 millones son exportaciones de queso, cuya producción está en manos de pequeños productores nacionales, igual que el frijol, cuyas exportaciones ascienden a 49 millones de dólares y es una producción realizada por pequeños productores.
Los principales mercados continúan siendo Estados Unidos, Centroamérica y la Unión Europea, pero el mercado caribeño representa una nueva oportunidad.
MANGOS Y ROSQUILLAS
Róger Chavarría, jefe de planta de Mangosa, una empresa orientada a la producción y exportación de mangos, destacó que el mercado de este producto, tanto en el exterior como dentro de Nicaragua, registra crecimiento.
Sus exportaciones son como fruta congelada o en forma de “puré de mango”, ideal para elaborar jugo de mango y que también ha logrado incursionar al mercado estadounidense.
Betty Espinoza Cruz, gerente propietaria de rosquillas Rosqueña, puede contar una experiencia de éxito con su producto somoteño, que ya es una referencia en el mercado nacional y en algunos nichos de mercado en Miami.
La pequeña fábrica es una tradición que data de 1920 y se ha transmitido de generación en generación.
Incluso, este dinamismo en la producción y exportación también ha conllevado el desarrollo de otro tipo de industrias, el de empacado.
Leonel Fernández Muñiz, ejecutivo de ventas de Fernández Sera, empresa especializada en empaques de plástico, sostiene que ésta ofrece soluciones a la pequeña industria nacional, dando una mejor presentación del producto.