La sexta jornada del torneo de boxeo olímpico de Beijing 2008 repartió triunfos y derrotas para los púgiles latinoamericanos, con Cuba como gran triunfador y Venezuela el perdedor.
Cuba colocó en cuartos de final a los púgiles que tuvieron acción, el peso ligero welter (64 kilos) Roniel Iglesias, y el welter (69 kilos) Carlos Banteaux.
Ambos dieron sendas exhibiciones ante sus respectivos rivales, el mauritano Driss Moussaid y el británico Billy Saunders.
Iglesias celebró su 20 cumpleaños con una brillante victoria por puntos (15-4) ante Moussaid, que nada pudo hacer para evitar la derrota.
Ya en los cuartos de final, la siguiente prueba de fuego para Iglesias será el ruso Gennady Kovalev, que venció por puntos 11-2 a Richarno Colin, de Islas Mauricio.
Mientras que Banteaux le ganó fácil 13-6 a Saunders y tendrá de rival en los cuartos de final al egipcio Hosam Abdin, que dio la sorpresa de la jornada al vencer al subcampeón mundial, el tailandés Non Boonjumnong.
Los triunfos de Iglesias y Banteaux dejaron a Cuba con tres púgiles clasificados para los cuartos de final y otros cinco en la segunda ronda, de los 10 que presentó al inicio del torneo.
“Estamos muy optimistas con el rendimiento que hasta ahora ha tenido todo el equipo”, declaró Pedro Roque, máximo responsable de los púgiles antillanos. “La escuela cubana sigue más presente que nunca en el deporte del boxeo aficionado”.
Los otros dos triunfos latinoamericanos los aportaron el brasileño Washington Silva dentro de la categoría del peso semipesado (81 kilos) que venció por puntos 9-7 al ganes Bastie Samir y en los cuartos de final tendrá de rival al irlandés Kenny Egan.
La victoria más dramática y con suspenso la protagonizó el dominicano Félix Díaz, que con más corazón y valentía que boxeo venció por decisión de los jueces al irlandés Johnny Joyce en la categoría ligero welter después que concluyó la pelea con empate a 11-11 puntos.
Díaz tendrá como próximo rival al iraní Morteza Sepahvandi, que venció por puntos (8-4) al rumano Ionut Gheorghe.
Si Cuba fue el gran triunfador de la jornada, el mayor perdedor fue el equipo de Venezuela que se quedó con otros dos púgiles eliminados para ser cuatro, de los seis que llegaron al torneo, que ya están fuera.
El peso semipesado Luis Alberto González, que había llegado directo a la segunda ronda, vio cómo con sólo 13 segundos de acción, el húngaro Imre Szello, le conectó un golpe de derecha que forzó al árbitro a que parase la pelea.
Tampoco tuvo opción de triunfo su compatriota Jonny Sánchez, en los ligeros welter, que también había llegado a la segunda ronda sin pelear y el debut olímpico frente al kazako Serik Sapiyev, un bronce en el campeonato del mundo, lo destrozó con su potencia.