El Presidente de Bolivia, Evo Morales, inició ayer una reunión reservada con los prefectos (gobernadores) opositores autonomistas en el Palacio de Gobierno de La Paz, con el propósito de encontrar una solución a la crisis política del país.
La reunión se realizó al caer la tarde con el arribo a Palacio de los prefectos de Tarija, Mario Cossío; Pando, Leopoldo Fernández; Beni, Ernesto Suárez, y Chuquisaca, Savina Cuéllar, y representantes del de Santa Cruz, Rubén Costas.
También asistieron al encuentro los prefectos oficialistas Mario Virreira, de Potosí, y Luis Alberto Aguilar, de Oruro.
Las numerosas llamadas al diálogo que se han producido después de la consulta del domingo recién pasado se concretaron ayer con la decisión de los prefectos (gobernadores) opositores de las provincias señaladas, más la del gobernador de Chuquisaca, de reunirse con el presidente Morales en La Paz.
Poco antes, el mandatario había anunciado la designación de un equipo ministerial para negociar una agenda de diálogo con los gobernadores de estas regiones en sus propios territorios, tras una fallida reunión en La Paz a la que solo acudieron los prefectos oficialistas de Potosí y Oruro.
“El gran pedido del pueblo boliviano es el diálogo y eso significa agotar todas las instancias correspondientes”, manifestó Morales.
El Presidente también anunció que el canciller, David Choquehuanca, se comunicará con organismos internacionales y países vecinos para que actúen como “facilitadores” de las conversaciones entre el Gobierno y sus opositores regionales.
En caso de concretarse la disposición al diálogo, el Ejecutivo de Morales y los prefectos opositores tratarán de llegar a acuerdos para resolver la compleja crisis política que vive Bolivia.
CONSTITUCIÓN CONTRA AUTONOMÍA
Este conflicto está marcado por el enfrentamiento entre el proyecto constitucional que impulsa Morales y el plan autonomista que han emprendido de forma unilateral las regiones de la llamada “media luna” (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija).
Morales insistió en que quiere “constitucionalizar las autonomías”, porque a su juicio los bolivianos también se expresaron a favor de ellas en la consulta del pasado domingo, pero hizo hincapié en que ese proceso no debe suponer independencia ni separación.
“Vamos a apostar por una verdadera autonomía”, garantizó el mandatario.
Este diálogo llega tres días después de la consulta revocatoria, donde los bolivianos han ratificado ampliamente a Morales tras dos años y medio de gestión de los cinco que tiene su mandato.
MORALES FORTALECIDO
Con el 94.2 por ciento del escrutinio oficial, Morales sale fortalecido del referendo con un 67.6 por ciento de apoyo, lo que supera con mucho al 53.7 por ciento que le dio la victoria en las elecciones presidenciales de 2005.
Pero de esa consulta también han salido reforzados los principales rivales autonomistas de Morales: los prefectos de Santa Cruz, Rubén Costas; Beni, Ernesto Suárez; Pando, Leopoldo Fernández; y Tarija, Mario Cossío.
Los gobernadores oficialistas de Potosí, Mario Virreira, y de Oruro, Alberto Aguilar, también continuarán en sus cargos, en el último caso en contra de lo que auguraban los sondeos.
Los dos prefectos que han sido revocados son los opositores de La Paz, José Luis Paredes, y Cochabamba, Manfred Reyes Villa, quien el martes renunció a su cargo.
Según los conteos, Morales sólo perdió en Santa Cruz y Beni.