Los precios del crudo repuntaron ayer miércoles y superaron la barrera de los 116 dólares el barril después de que el Gobierno de EE.UU. informó que hubo un descenso superior al esperado en los inventarios de gasolina.
Sin embargo, otras señales de una menor demanda interna de combustibles en Estados Unidos generaron dudas en torno a la duración de este aumento de precios.
El crudo ligero de bajo contenido sulfuroso para septiembre avanzó 2.99 dólares para cerrar a 116 dólares el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York.
En tanto, en Londres, el contrato a término de septiembre de crudo tipo Brent del Mar del Norte avanzó 2.32 dólares para cerrar a 113.47 dólares el barril.
En las estaciones de servicio el galón de gasolina regular perdió otro centavo hasta los 3.787 dólares de acuerdo con la Asociación Estadounidense de Automovilistas, el Servicio de Información sobre el Precio del Petróleo y la empresa Wright Express.
Eso es casi un ocho por ciento menos de los niveles máximos históricos de más de cuatro dólares por galón alcanzados el mes pasado, pero aún 37 por ciento más alto que los precios que se registraron hace un año.
En su informe semanal sobre inventarios, la Administración de Información de Energía del departamento del mismo rubro dijo que los suministros de gasolina disminuyeron en 6.4 millones de barriles a 202.8 millones de barriles para la semana que terminó el 8 de agosto.