En la época de la especialización del pitcheo, Julio Raudez y Diego Sandino son de los pocos lanzadores que por si solos se pueden encargar de un partido completo. Y ahora más que nunca, deberán probarlo en la Serie Final del XXXIX Campeonato Nacional de Beisbol.
Si los Orientales tienen una ventaja clara sobre los Indígenas, ésta es la dupleta de abridores compuesta por Raudez y Sandino, quienes reúnen talento, experiencia, liderazgo, fortaleza y confianza, como ningún otro brazo en esta serie.
Los granadinos no tienen un potencial héroe de pitcheo, sino a dos, de esos capaces de echarse al equipo encima, como en su momento lo hicieron tiradores como Julio Moya, Epifanio Pérez y Oswaldo Mairena, o los robots cubanos Orestes González y Remigio Leal. Tampoco se trata de que dejen el brazo en el terreno, sino saber que se puede contar con ellos en los momentos apremiantes de la serie.
Raudez será el abridor número uno del Granada, con Sandino como escolta. Kenly Chang se ganó el tercer turno en la rotación y de acuerdo a como avance la serie, Hubert Silva contempla entregarle la pelota a Mario Peña para iniciar el cuarto encuentro.
El bullpen de los Orientales está encabezado por Alejandro Noguera, quien fue el mejor relevista del campeonato. Una buena noticia para los granadinos fue el cierre de José Luis Sáenz, quien podría retomar su puesto de rematador si Noguera es requerido antes en el juego, y también cuentan con un especialista zurdo como Esteban Pérez. Ellos serán los caballitos de batalla del bullpen.