Brasil subió un peldaño más en busca de su primer oro de futbol olímpico al golear 3-0 a China, pero ahora le espera Camerún, quien lo eliminó en Sydney 2000.
Diego abrió la cuenta a los 18 minutos y Thiago Neves aumentó de tiro libre a los 69 y con un zapatazo desde fuera del área a los 73.
Brasil, que ya estaba clasificado, terminó en el primer puesto del Grupo C con nueve unidades, contra seis de Bélgica y una de China y Nueva Zelanda.
Obligada a ganar para tener alguna esperanza, China salió con un esquema ofensivo de cuatro delanteros y a poco de iniciado el encuentro el volante Zhou Haibin exigió al guardameta brasileño Renán, quien respondió bien.
Pero Brasil comenzó a marcar la diferencia cuando Ronaldinho robó un balón en el centro de la cancha y habilitó a Diego, quien se sacudió al portero y anotó poco después del primer cuarto de hora.
Hasta ese momento, las jugadas de Ronaldinho eran abucheadas por los más de 25,000 aficionados chinos, pero al final no se resistieron y celebraron los goles de los visitantes.
Brasil tuvo un par de jugadas de peligro en los botines de Alexandre Pato, que a los 27 no pudo sortear la salida del guardameta chino Liu Zhenli.
Cuatro minutos después el propio Ronaldinho intentó pasar la pelota por sobre Liu, pero éste alcanzó a desviarla.
Los chinos superaron en velocidad a los brasileños. Sin embargo, sus centros en busca de Jiang Ning y Zhu Ting no llevaban peligro.
A un minuto del final del primer tiempo Liu tapó un disparo de Pato.
En el complemento, los aficionados empujaron a su selección con el grito “Jia You” o “China adelante”. Lo único que pudieron festejar, no obstante, fueron los goles del brasileño Thiago Neves.
El volante anotó el segundo en tiro libre a los 69 minutos y cuatro minutos después recibió un pase de Diego al borde del área para un disparo que se coló en la portería china. Dunga dejó en el banquillo Alex Silva, Hernanes, Anderson para cuidarlos por tener tarjeta amarilla.