El Gobierno elevó entre 20 por ciento y 50 por ciento los precios de 15 alimentos de consumo masivo, y excluyó a otros siete del sistema de control de precios, lo que se prevé que incidirá sobre la inflación que viene registrando un ritmo acelerado desde comienzos de año.
Como parte del proceso flexibilización del control de precios, que se viene aplicando desde hace cinco años, el Gobierno acordó ayer el ajuste de los precios de algunos alimentos de primera necesidad tales como el pan, la carne, el cerdo, la pasta, el aceite de maíz, la mayonesa, la salsa de tomate, y la margarina.
Asimismo fueron sacados del sistema de control la avena, el atún fresco y enlatado, la sal, la chuleta ahumada y la mortadela.
Los fuertes incrementos que ha registrado los alimentos y algunos servicios como el transporte, la salud, los restaurantes y hoteles, han incidido sobre la inflación que reportó para julio una variación acumulada de 17.3 por ciento.