Una de las causas de la globalización según algunos teóricos es “la revolución de las comunicaciones y de la informática, que ha conectado el tiempo real con el espacio”. También se le asigna valor causal a la aceleración de los ritmos de apertura económica y de los intercambios de mercancías y servicios y a la liberalización de los mercados de capitales. Últimos que se producen en gran parte por la revolución de las TIC.
Por otra parte, la globalización es un proceso que moderniza grandes sectores de la sociedad, pero deteriora, segmenta y divide otros. Y lo hace tanto en países en desarrollo como en países desarrollados o aun entre sectores económicos. De tal suerte que su incidencia permite que emerjan ganadores y perdedores, identificándose como ganadores aquellos trabajadores o países que ofrezcan servicios de alto valor agregado, intensivo en conocimiento.
En Centroamérica los cambios de política económica, apuntan a la búsqueda de estímulos para el crecimiento vía demanda externa. El deterioro de los mercados domésticos por los efectos de la guerra, la pobreza y el desempleo contrastan con el alto crecimiento de los mercados externos. Sin embargo, este camino está lleno de retos y de interrogantes y la sola apertura de las economías no basta para lograr una inserción efectiva. La reconversión de sus sectores productivos y las urgentes demandas sociales, son tareas pendientes.
La especialización flexible basada en una gran división del trabajo en pequeñas empresas está reemplazando en muchos sectores al concepto tradicional de la gran empresa que aglutina fuertes cantidades de trabajadores en una sola planta. Esto es importante para Centroamérica ya que sus Pymes industriales constituyen el grueso del tejido industrial.
Otro fenómeno asociado a la globalización es la estandarización de los mercados. Cada vez con mayor obligatoriedad y frecuencia se están imponiendo las normas sobre calidad de los productos, las normativas ambientales, las ISO 9000, 12000 etc. que obligan a una fabricación y uso de insumos más cuidadosos de parte de la empresa y a cambios importantes en los procesos surgidos, una gran variedad de maneras de invertir (subcontratación, licencias, proyectos llave en mano) lo que facilita en alguna forma, la canalización de inversiones, siempre se cuente con las condiciones propicias.
Conviene destacar que la mayor competitividad en los mercados ha obligado a una corriente de alianzas estratégicas entre productores, abastecedores, países y empresas, pudiendo decirse que en la actualidad el paradigma gerencial es, competencia con cooperación. La nueva forma de trabajo impone un nuevo reto al empresario centroamericano, acostumbrado en términos generales a una competencia con alta protección y con poca comunicación o grado de asociación intraempresarial.
Finalmente conviene destacar la lógica global con que funcionan las transnacionales, las que actúan con una visión que cruza o borra fronteras de los países y por tanto, le plantea a los Estados Nación un doble problema; su cada vez más difícil papel de control de los flujos de inversión y capital y la redefinición del papel que le corresponderá jugar en el futuro.
El análisis de las características y de los fenómenos asociados a la globalización permite asegurar que es una auténtica fuerza de cambio, que partiendo de lo tecnológico ha comenzado a penetrar y ha modificar las bases de las relaciones económicas y sociales entre los pueblos y países, hasta llegar a los espacios mas íntimos de las personas.