El presidente Daniel Ortega reiteró anoche que no destruirá los misiles Sam-7 por un posible ataque militar por parte de Colombia, por el conflicto marítimo que mantiene Nicaragua con ese país.
Tras un extenso y reiterativo discurso durante la celebración del 28 aniversario de fundación de la Fuerza Naval, Ortega tampoco desaprovechó la oportunidad para atacar a los periodistas de LA PRENSA, a quienes calificó de estúpidos, mentirosos y perversos por publicar información referida a su esposa, Rosario Murillo.
“Pareciera que estamos siendo perseguidos por la Santa Inquisición (...). Creo que si Pablo Antonio Cuadra (ex director de LA PRENSA) viviera les hubiera dicho: no sean estúpidos, no ven que eso es una obra de arte”, al referirse a una pintura que tiene el matrimonio Ortega Murillo en su residencia y lugar de despacho presidencial.
Ortega aseguró que la presencia de fragatas militares colombianas en aguas nicaragüenses representa una seria amenaza de ataque al país.
Es por eso, y ante “el poderío militar colombiano, que es mucho más grande y poderosa que nuestra Fuerza Naval”, que el mandatario determinó no eliminar los Sam-7, tal a como el mismo Ortega se lo había propuesto a Estados Unidos a cambio de invertir millones de dólares en diversos sectores vulnerables del país.
Ortega explicó que los cohetes tierra-aire pueden ser colocados en “lanchitas de madera, con soldados con conciencia de acero” para hacer frente al ataque de Colombia.
“Ahí es donde los cohetes tierra-aire juegan su papel, como arma defensiva. Los cohetes tierra-aire (...) están protegiendo a la población de cualquier ataque aéreo que se le pudiese ocurrir de repente a la oligarquía colombiana o al ministro de Defensa de Colombia (Juan Manuel Santos), que se ha caracterizado por ser un matón, su lengua de matón, sus gestos son de matón, típico de los cobardes”, acotó.
El mandatario también demandó a Estados Unidos la aprobación de un fondo de mil millones de dólares para combatir el narcotráfico en Centroamérica y México.