Rivales por más de cuatro décadas por asuntos políticos, Cuba y Estados Unidos tienen una razón para aliarse en estos Juegos Olímpicos de Beijing: salvar al beisbol.
Cuba y Estados Unidos son los dos favoritos para disputarse el oro en el torneo de beisbol que arranca hoy por la noche, en la última aparición de esta disciplina en el menú olímpico.
Cuba debuta contra Japón, en una reedición de la final del Clásico Mundial de Beisbol que ganaron los nipones en 2006, mientras que Estados Unidos choca con Corea del Sur. Además, Taiwán juega contra Holanda y China con Canadá.
El COI sacó de la agenda para Londres 2012 al deporte en el que Cuba se ha coronado tres veces campeón olímpico, y Estados Unidos espera poder recuperar el terreno perdido luego de quedarse fuera de Atenas 2004.
DIFÍCIL EL RETORNO
Esa ausencia de Estados Unidos y la renuencia en la participación de jugadores de Grandes Ligas, precisamente, parecen ser parte de los motivos por los que el beisbol dejará de formar parte de la cartelera olímpica.
Pero jugadores cubanos como Yulieski Gourriel, Pedro Luis Lazo, Ariel Pestano y los demás miembros del equipo campeón en Atenas podrían montar un espectáculo de calidad para motivar al COI a cambiar su posición en este sentido.
“Yo creo que el beisbol merece seguir en los olímpicos y nos toca a nosotros tener una buena presentación para motivar a la gente que decide”, comentó Gourriel.
A entender del dirigente estadounidense, el ex mánager de Grandes Ligas, Davey Johnson, el beisbol merece otra oportunidad para seguir en la agenda.
“El beisbol se ha convertido en un deporte mucho más global en los últimos años y sería una verdadera pena que no regrese al menos como deporte de exhibición en el 2012”, dijo Johnson recientemente a la AP.
Los dirigentes del beisbol amateur pueden apelar ante el COI para volver al programa en la justa de 2016.
Estados Unidos llega con un equipo de peloteros jóvenes como el torpedero Jayson Nix y los lanzadores Jeremy Cummings y Brian Duensing.
El beisbol debutó como deporte olímpico de exhibición en 1904, pero no fue sino hasta los Juegos de Barcelona en 1992 cuando se convirtió en deporte que aportaba medallas.
Cuba ha ganado tres de las cuatro medallas de oro que el beisbol ha repartido desde entonces y Estados Unidos ganó su única en Sydney 2000.
La mayor de las Antillas desembarcó en el Lejano Oriente con una nómina de lujo, en la que 14 jugadores ya saben lo que es abrazar el sueño dorado, por lo que no tendrían problemas para agregar a sus laureadas vitrinas una nueva corona olímpica, como las de Barcelona-1992, Atlanta-1996 y Atenas-2004. Por de pronto, buscan un primer triunfo ante Japón hoy.