Roberto Carlos Méndez Santana, de 21 años, fue sentenciado a 20 años de prisión por el asesinato de Carolina del Carmen Rivas López, quien era su esposa. La condena fue impuesta por el titular del Juzgado Primero de Distrito Penal de Juicios de Matagalpa, Frank Rodríguez Alvarado.
Méndez tendrá que cumplir la pena en el Sistema Penitenciario Regional de Waswalí, cinco kilómetros al suroeste de Matagalpa, según la resolución judicial que Rodríguez notificó este martes.
CUCHILLADAS
Durante el proceso judicial Méndez fue hallado culpable de haber asestado a Rivas 18 cuchilladas y once martillazos en diferentes partes del cuerpo, especialmente en la cabeza.
El asesinato ocurrió en la mañana del domingo 13 de abril recién pasado, en la casa de la pareja, en el barrio Guanuca, de Matagalpa.
Tras escuchar la sentencia, Josefina López Cruz, madre de la víctima, comentó: “Doy gracias a Dios y a la justicia porque le dieron un castigo, por lo menos para que sepa que no es así no más el matar a una persona como lo hizo él”.
Por su parte Carlos Baltodano, defensor de Méndez, insistió en la inocencia de su defendido y anunció que recurrirá de apelación contra la sentencia de Rodríguez, por la calificación que éste dio al delito y porque estima que en el proceso no hubo pruebas que demostraran la culpabilidad de su defendido.
La Fiscalía acusó a Méndez calificando el delito como parricidio y Baltodano apuntó que durante el proceso “hubo un debate por un parricidio y el juez dijo que hay ensañamiento, cosa que nunca fue calificado ni debatido (…) la apelación será por la calificación y porque no hay pruebas”, dijo.
Mientras tanto, Rodríguez señaló que la culpabilidad de Méndez “sí se comprobó” y que la calificación de los hechos fue ajustada a la ley.
CÁRCEL PARA PADRE
La juez Tercero Distrito Penal de Juicio, Rosario Peralta, fue benevolente con la pena que impuso a un hombre, debido a que sólo le aplicó 12 años de prisión por el delito de violación en perjuicio de su hija de 18 meses de nacida.
La judicial también impuso 13 años de prisión al sentenciado, por el delito de abusos deshonestos en perjuicio de dos hijos varones de 4 y 5 años de edad.
Los tres menores de edad sufrieron lesiones sicológicas y por ese delito su progenitor sólo recibió un año de cárcel.