El jefe del Distrito Cuatro de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Jaime Chavarría, denunció ayer ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que teme por su vida y la de su familia. Mientras criticó la lentitud con la que es investigado su caso por parte de la Policía Nacional.
Chavarría, junto a su familia, fue lesionado el pasado 27 de julio durante las actividades de verificación en la Junta 313, en la Escuela Josefa Toledo, de Ciudad Jardín.
Chavarría manifestó su temor por la suerte que pueda correr su familia, pues tras los acontecimientos del pasado 27 de julio, hombres armados y en vehículos sin placas han continuado persiguiendo a sus hijos.
“Hombres armados amenazando, intimidando, pasan tirando balazos, anteanoche vinieron a amenazarnos encapuchados en un vehículo sin placas”, sostuvo Chavarría.
La denuncia la realizó ante la activista de derechos humanos, Miriam Espinoza, quien acudió a la casa del afectado, debido a que éste aún guarda cama a consecuencia de los golpes recibidos.
IDENtIFICÓ A AGRESORES
Chavarría explicó a la funcionaria de la CPDH cómo inició la agresión ese día, cuando sus hijos aún se estaban verificando. Y pese a sus reclamos por el cierre temprano de la Junta de Verificación 313, los representantes del Frente Sandinista en el Distrito se llevaron las maletas.
Ante la activista de los derechos humanos, Chavarría menciona nombres de las personas que, según dijo, escuchó que ordenaron lo agredieran.
“Maten a estos hijos de p...”, afirmó que fue lo que escuchó cuando de pronto observó que de varios vehículos unas 50 personas que portaban machetes, puñales, tubos, adoquines, “de todo tipo de arsenal, la emprendieron inmediatamente con nosotros”.
“Ahí estuvo la mano de Dios porque realmente era para que nos mataran (...) la orden era de matarnos”, sostuvo Chavarría.
Tras señalar que en un momento su hija “logró neutralizar a un tipo que iba con un puñal a darme unas estocadas en la espalda, y pudo, no sé de dónde sacó fuerzas, por eso yo sólo me lo explico con la ayuda de Dios”.
Como parte de la agresión recibida, “nos desbarataron los dos vehículos en que andábamos y finalmente sólo por la mano de Dios y su legión de ángeles creo que pudimos salir en la camioneta, porque todos íbamos heridos y pudimos llegar hasta el Manolo Morales”, relató Chavarría.
Ante la funcionaria de la CPDH, Chavarría le mostró la herida en la cabeza y los moretones de los golpes en diferentes partes del cuerpo, que aún se le aprecian claramente, pese a que ya han transcurrido varios días de la agresión sufrida.
HOMICIDIO FRUSTRADO
Explicó el afectado que ante la Policía identificaron plenamente a sus agresores, a quienes denunciaron por homicidio frustrado. “Responsabilizamos en el fondo a Daniel Ortega y a su sistema sandinista”, manifestó.
Al tiempo indicó que posteriormente, durante los incidentes de la Rotonda Rubén Darío, el pasado 31 de julio, pudo apreciar a través de los medios televisivos. Uno de ellos, dijo, “aparecía junto al periodista del Canal 4 dándole instrucciones; imagínese después que cometió un delito y denunciado ante la Policía, flagrantemente seguían cometiendo delitos”, dijo Chavarría.