El Ministro de Vivienda de Costa Rica, Fernando Zumbado, renunció ayer a su cargo, un mes después de que se desatara un escándalo por el pago de asesorías con una donación taiwanesa de 1.5 millones de dólares, que estaba destinada a erradicar casas en mal estado.
En una carta enviada al presidente Óscar Arias, Zumbado indica que “por respeto a usted y quienes de manera honesta y comprometida trabajan en los proyectos que hemos puesto en marcha, le ruego aceptar mi renuncia”.
Zumbado, quien asumió el cargo en mayo de 2006, se había separado del ministerio el pasado 9 de julio para facilitar las investigaciones del Comité de Ética del gobierno y de la Contraloría de la República sobre el asunto, pero ayer presentó su renuncia definitiva.
Con la donación taiwanesa, que fue administrada en un fideicomiso por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Gobierno dijo que mejoraría las condiciones de vida y erradicaría “chabolas” en la comunidad de Rincón Grande de Pavas, en el Oeste de San José.
Zumbado recomendó en abril de 2007 al BCIE adjudicar un contrato de consultorías, con el dinero taiwanés, por 315 mil dólares a una sociedad que él fundó y presidió hasta abril de 2006, la cual fue escogida finalmente por el banco.