El presidente Manuel Zelaya no teme represalias de Estados Unidos al abandonar el poder en enero de 2010 por sus críticas a las políticas de ese país y su cercanía con el venezolano Hugo Chávez.
El mandatario criticó en una entrevista difundida ayer por la cadena local de radio HRN, las políticas estadounidenses contra el narcotráfico y el trato a los inmigrantes indocumentados.
“Estados Unidos no puede parar el tráfico de drogas, ese consumo salvaje de drogas que tienen en el mundo y que deteriora desde México hasta Colombia, y genera inseguridad”, afirmó Zelaya.
“Y Estados Unidos no quiere reconocer los derechos humanos de los emigrantes ilegales que están en su territorio, igual que ahora lo hace Europa... Esas grandes potencias están unidas en contra de la gente humilde que busca un simple trabajo”, añadió.
Preguntado sobre si teme represalias de Washington por impulsar la adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba), del Presidente venezolano, Zelaya dijo a son de broma que “si el Gobierno estadounidense me cancela la visa, yo se las voy a quitar a ellos para venir a Olancho”, la provincia donde nació.
Zelaya sostuvo que “es necesario hablar con los norteamericanos de tú a tú, como país socio comercial y democrático, porque en este país parecemos vasallos... y debemos evaluar las cosas como lo hacen Costa Rica y otros países desarrollados del mundo, los que se paran frente a las naciones a hablar y discutir sus problemas”.