Delincuentes que pretendían cometer un robo, ultimaron a un vigilante y otro se encuentra grave por un balazo que le propinaron en el pecho.
El hecho ocurrió la madrugada de ayer, cuando los desconocidos incursionaron al predio baldío que cuidaban en el kilómetro 13.5 de la Carretera Norte.
La Policía del Distrito Seis investiga la tragedia, presuntamente el móvil fue el robo de las escopetas, y los vigilantes se resistieron.
El capitán Gregorio García, jefe de Información y Análisis en dicho Distrito, manifestó que la persona fallecida se llamaba José Canda Canda, de 28 años y el lesionado es Noel Hernández, de 28 años, quien está grave en el Hospital Alemán.
Los afectados son originarios del municipio “La Concha”, de Masaya, y pertenecen a la empresa Corporation Segurity, apuntó García.
ERAN DOS
A Noel Hernández, el vigilante que sobrevivió al impacto de bala en el esternón (hueso plano en el centro del pecho) le colocaron un tubo quirúrgico en el costado izquierdo para drenar sangre e indicó que se siente bien de salud.
El lesionado relató que junto a su compañero de trabajo estaban sentados en la champa y él se puso de pie para sacar un cigarrillo. “De pronto entró un sujeto y yo le di una patada, entonces ingresó otro y me disparó”, dijo.
La familia de José Canda Canda, quien murió tras recibir disparos de delincuentes que aparentemente querían robarle una escopeta, creen que se trata de una pasada de cuentas, porque Canda les había dicho que la semana pasada cerca del lugar defendió a un anciano que iba a ser asaltado y los ladrones lo amenazaron de muerte.
TRES MUERTOS
El enfrentamiento entre dos familias de la comunidad San Miguel, ubicada a 40 kilómetros de Alamikamba, cabecera del municipio de Prinzapolka, dejó como saldo tres personas muertas, entre éstas un niño de 10 años, informó el vocero policial Fidel Roque Cantillano.
Según Roque, el 1 de agosto se reportó un doble asesinato en esta comunidad, donde Roberto Salgado González, de 23 años, fue ultimado de un balazo en la frente. El hecho fue cometido presuntamente por Víctor Urbina González, luego que la víctima raptara a una hija del agresor.