Para el representante de la firma M&R Consultores, Raúl Obregón, la participación política de la juventud en Nicaragua aún es “incipiente”.
Según Obregón, las encuestas de los últimos años evidencian que los jóvenes en general “han venido manifestando cierto grado de indiferencia y de pasividad” ante la falta de credibilidad de los políticos.
Sin embargo, destacó que han empezado a surgir nuevos movimientos sociales desde la misma juventud.
Tal es el caso del Movimiento Puente, que protestó la semana pasada por el excesivo gasto estatal en rótulos con el rostro del presidente Daniel Ortega.
“Lo que pareciera es que los jóvenes tienen desafecto por el Gobierno (...) pero me parece que las acciones del Gobierno marcarán las reacciones de los mismos jóvenes”, comentó Obregón.
Además, dijo que la mayoría de jóvenes que reaccionan ante las acciones del Gobierno son de sectores independientes a los partidos políticos del país.
Obregón señaló que todo hace indicar que la participación “activa” de los jóvenes será hasta el año 2010, o cuando vengan las elecciones nacionales.
“Creo que ese despertar de la juventud no es suficiente aún, como para ver a todos en las calles; eso lo estaremos viendo en unos tres años”, manifestó el representante de M&R Consultores.
El sociólogo Cirilo Otero, considera que, aunque “la juventud no ha dejado de participar”, no será a corto plazo que se pueda ver un movimiento social juvenil “fuerte”.
“Por el momento la participación de los jóvenes en las luchas sociales es muy tierna y tomará mucho más tiempo poder ver a un movimiento juvenil consolidado”, expresó .
Otero explicó que los jóvenes necesitan motivaciones para reaccionar, tal es el caso de la huelga de hambre que realizó Dora María Téllez por trece días, en demanda de un diálogo nacional.
“Estos modelos sirven para crear un despertar social en la sociedad”, refirió.
Destacó que los cambios en los sistemas políticos provienen en su mayoría de las exigencias de los jóvenes, porque “tienen un mayor atrevimiento para exigir sus demandas”.
Mencionó que las marchas son una forma de incentivar un mayor involucramiento de la juventud, para luchar en contra de determinadas acciones del Gobierno.
“Creo que es un error considerar que la juventud vive ajena a la realidad política social del país, lo que pasa es que la juventud no comulga con los métodos de los políticos tradicionales”, agregó.