Bastante afectada emocionalmente se presentó la profesora Gladys Espinoza, a las instalaciones de LA PRENSA, para denunciar el supuesto acoso laboral que vive en su centro de trabajo, el Colegio René Schick, donde imparte clases de Español a los estudiantes de segundo, tercero y quinto año de secundaria.
Espinoza relató que desde hace un año es “víctima de acoso laboral” a pesar de que las autoridades del Ministerio de Educación emitieron dos resoluciones a su favor.
El licenciado Miguel Ángel Fonseca, director del Colegio René Schick, señaló que la denunciante incumple su horario de clases. “El código laboral vigente nos dice que el docente tiene que cumplir específicamente con un horario de trabajo y como tal nosotros estamos claramente exigiéndole a la profesora que ella cumpla nada más con su jornada laboral y su trabajo. Ella trabaja en la tarde, en el turno vespertino, de las 12:45 hasta las 5:30 p.m.”, afirmó.
DOS DÍAS TARDE
Según Fonseca, la denuncia ocurre por un llamado de atención que le realizó a Espinoza, debido a que el día jueves 31 de julio se presentó a sus clases hasta las tres de la tarde y el día 4 de agosto se retiro después de las 2:00 p.m.
Pero la denunciante afirmó que para ambos casos tiene una justificación, pues el pasado jueves ella y sus alumnos del segundo año se presentaron a las instalaciones del Mined con una carroza alusiva al libro Azul, de Rubén Darío, como parte de las festividades que plantea el calendario escolar.
Mientras que el día 4 de agosto dice haber salido temprano porque Fonseca agrupó a varios padres de familia para ponerlos en su contra, pues ella le solicitó a los alumnos la compra del libro Diario a Colón, debido a que está desarrollando el tema de lectura interpretativa.
“Cómo puedo yo tener alumnos buenos, tener calidad en la educación, que es lo que pide el ministro (Miguel) De Castilla, si no leen. Cómo van a interpretar una lectura si no leen. Además necesitan el libro, porque aunque yo les dé otras opciones la dañan, como dañaron el Popol Vuh que lo copié a mano para ellos”, afirmó.
GRATUIDAD
Fonseca dijo que “se debe garantizar la gratuidad de la educación”, por ello los docentes no deben exigirle a los alumnos la compra de libros, pues en el centro estudian niños, niñas y jóvenes de muy bajos recursos y se deben buscar otras alternativas, como comprarlos en grupo.