Evitar un problema mayor al Sistema Financiero Nacional era la lógica del Gobierno durante la crisis bancaria del 2000 y 2001, ya que se trata de medidas estándar que aplican todos los países del mundo cuando hay problemas con los bancos del sistema, explica el economista y consultor financiero internacional Eduardo Montiel.
De forma que ante una situación como la planteada durante esa crisis, el Gobierno tenía pocas opciones, una de ellas pudo ser no cubrir los depósitos de los ahorrantes. La cual a la larga habría sido más perjudicial.
Sin embargo, el Gobierno decidió hacer una emisión de Certificados Negociables de Inversión (Cenis) para cubrir una brecha de unos 270 millones de dólares. “Se puede cuestionar las tasas de interés o el monto de la emisión, pero no la medida”, afirma Montiel.
Cuando hablamos de Cenis, a qué nos estamos refiriendo, ya que es un término satanizado. ¿Cómo se da toda esta operación?
Aquí estamos hablando de una tragedia en muchos actos. Creo que tenemos que ir al origen y saber por qué se generan los Cenis y qué es lo que causa toda esta situación, y creo que aquí tenemos muchas lagunas de información.
¿Como cuáles?
Lo que sucedió es que quebraron varios bancos en 2000 y 2001, Banic, Interbank, Bancafé y Bamer. Las quiebras de bancos ocurren en todos los países, lo vemos en países desarrollados, ahora vemos muchos bancos en problemas y muchos bancos de prestigio, uno de los más antiguos del mundo, un banco inglés se fue a la quiebra ahorita. Société Générale, un banco francés, ha estado pasando por una crisis y las causas van desde fraude abierto hasta errores gerenciales. Es importante determinar a qué se debió la quiebra de esos bancos. Entonces estamos hablando de cuatro bancos y cuando un banco quiebra, o dicho de otra forma, debe más de lo que tiene, entonces hay una brecha que cubrir, lo que se acostumbra en todos los países es una intervención de estas instituciones. Eso está sucediendo en Estados Unidos, ha sucedido con empresas de renombre y en todos los países no son ajenos a estas circunstancias. Cuando hay este tipo de circunstancias se crea la brecha entre lo que se debe y lo que se tiene, entre los activos y los pasivos, y lo que se hace es que se tiene que cubrir de algún modo esa brecha. En el caso de Nicaragua ésos son los famosos Cenis. Fueron emitidos por el Banco Central de Nicaragua para cubrir la brecha entre lo que supuestamente debían y lo que tenían. La brecha, lo que se emite, para que recordemos un poco las cifras, en esos dos años, 2000-2001, llega a 270 millones de dólares aproximadamente e Interbank, siendo el más importante, 152 millones de dólares; Banic 61 millones de dólares, Bancafé 78 millones de dólares, y el Bamer 41 millones de dólares. Ésa es la brecha que había. Se hizo de la forma correcta, esto sucede cuando los bancos tienen que ser intervenidos y hay una brecha que cubrir. Ésta es la madre del problema. Pero el hecho de emitir títulos es una norma aceptable, es práctica común en los sistemas financieros, no es algo que debe ser satanizado. Podemos cuestionar, como decía, los montos y las tasas a las que fueron colocados esos instrumentos, pero el hecho de emitir esos títulos no es el problema, de hecho ésa es la cura, si la cura fue correcta o los montos fueron correctos en la dosis correcta podemos discutirlo.
Se discute también el tema de la reclasificación de cartera...
Ése es el primer capítulo de esta tragedia, el segundo acto de la tragedia viene con la clasificación. Eso ocurre cuando los bancos son intervenidos y se clasifican los activos y eventualmente se venden. Esto ocurre a partir de que son intervenidos los bancos entre el 2001 y el 2003 y aquí sucede, para aclarar, que el BCN asume pasivos y también asume los activos. Entonces tiene que clasificar la cartera y se da a Juntas Liquidadoras para que después se deshacen de esa cartera, y aquí viene otra vez el procedimiento acostumbrado. Aquí se puede cuestionar la forma en cómo se hizo, los incentivos y la forma que fueron retribuidos los miembros de las Juntas Liquidadoras en este caso. Estamos a veces, satanizando, culpando procedimientos que son acostumbrados, pero tal vez los errores fueron en el proceso mismo. He escuchado evidencias anecdóticas de clientes que estaban clasificados como A, estaban al día en sus créditos, de repente aparecían clasificados como malos créditos, para poder pagar una deuda mucho mayor a un precio menor.
¿En términos técnicos y financieros, cómo se deteriora una cartera?, ¿cómo puede pasar un cliente A, a la categoría C o D?
Lo que puede suceder es que al quebrar la institución, al ser intervenida, a veces los procedimientos administrativos, al ser retirados los gerentes, toda la estructura, caen en retrasos; no se cobra esa cartera de la forma en que se debe cobrar, a veces no es problema de malos pagadores sino de malos cobradores, si no están cobrando bien. Me contaba una persona en particular que tenía problemas para saber dónde pagaba su crédito y tuvo que andar por varias oficinas para poder pagar su crédito, y dice que lo pagó a los dos meses y se encontró que ya lo habían puesto en otra clasificación. Entonces sí puede pasar técnicamente, porque la cartera se clasifica en qué tanto al día estén los pagos. Otra cosa es que haya sido reclasificada con dolo, arbitrariamente, y eso yo no lo sé, no he entrado a ese nivel de detalles, he escuchado las noticias, vi la noticia al respecto. Ése es otro capítulo, otro acto de la tragedia, la clasificación y venta de esa cartera y los activos residuales.
¿Cómo valora la subasta de los bienes?
Viene el otro acto que es la subasta. Hablando desde el punto de vista técnico, todo el proceso es bastante estandarizado, yo intervengo el banco, emito títulos, asumo los activos y yo después vendo esos activos. El problema se da en un mercado como Nicaragua que no son mercados profundos, que no hay mucha información. Entonces cuando hago una subasta y no hay suficientes oferentes, entonces lo que se estila es declararla desierta porque no tengo suficientes oferentes para un bien, porque si sólo tengo un oferente, no tengo para suficiente puja. Otra pregunta es que si en la subasta hubo información privilegiada de algunos y si se manejó correctamente. Entonces pueden ocurrir fallas en el proceso por la forma en que pudo haber sido conducida, pero el proceso en sí es bastante estándar y muy común hacerlo. Y llegamos al cuarto acto, que tiene que ver con el refinanciamiento de los Cenis, que se da en el 2003. Esto era absolutamente necesario por lo siguiente: era un problema no sólo de tasa sino de vencimiento, los Cenis que se negociaron en el 2000-2001 se vencían en el 2003-2004, y había un problema de que no se podían pagar sin afectar el Presupuesto de la República. Yo llegué después que se dio este refinanciamiento, pero quien haya estado en ese momento de Ministro de Hacienda o presidente del BCN, le correspondía a ambos este asunto en ese entonces. Tenían que haberse sentado a ver todo el tema de renegociación de esos bonos, de hecho este Gobierno lo ha hecho en esta misma situación. Los ha renegociado al igual que se renegoció en el 2003. Si hay falla en haber renegociado entonces, también la hay técnicamente ahora. Otra vez allí el tema que sale a colación es: se hizo la renegociación de la forma más apropiada, y como pasa en toda negociación, obviamente hay que obtener beneficios de todas las partes beneficiadas. Se logró ampliar los plazos de la deuda, bajar las tasas de interés, creo que llegaban a un 21 por ciento en dólares, onerosa para una deuda soberana del país y se bajó a una tasa, creo, del 8.3 por ciento. Pero vuelvo a mi punto, esa renegociación era absolutamente indispensable que se hiciera, si no se hubiera hecho la verdad es que no había alternativa, cuando se veía el Presupuesto de la República en ese entonces, me acuerdo de la presentación del presidente Bolaños, la primera barra era impresionante, era el pago de la deuda interna que opacaba lo que se pagaba en Salud y Educación y eso no es aceptable en un país como Nicaragua. Renegociar los Cenis se tenía que hacer, y ahora se logró otra vez y era tan necesario como ahora. No era sólo de tasas sino de plazos.
Se habla de que con esa renegociación el Estado tendrá que pagar más porque se están ampliando los plazos.
Allí hay una tema importante y a veces a los abogados les cuesta entender este asunto, que nosotros lo enseñamos en los cursos de Finanzas Introductorias. El hecho es que un peso hoy, dentro de cinco o diez años no será igual, es lo que se denomina el valor presente de los flujos. Entonces, cuando extiendo los pagos, tal vez el valor presente, depende de la tasa a la que lo descuente, va a ser menor pero tal vez los pagos que haga van a ser mayores. Si te debo mil córdobas para los próximos 10 años, eso lo refinancio a 20 años tal vez el monto que te voy a pagar es mayor, pero el valor presente de eso es menor. Esa confusión ocurre a veces cuando se hacen estas negociaciones, yo extiendo el período, obviamente pago más si se extiende el plazo, pero el valor presente de eso es menor. Cuando se realizó esa negociación entiendo que se ahorró valor presente del orden de los 70 millones de dólares, ¿por qué?, porque se estaba extendiendo el período de pago y se estaba reduciendo la tasa a la que se estaba pagando. Si sumamos los pagos te va a salir una suma mayor, pero ésa no es la variable correcta.
¿Hay un costo de oportunidad?
Hay un costo de oportunidad, tanto para el Estado como para los individuos. No es lo mismo que me obligués a pagar mil córdobas este mes, que mil dentro de cinco años; el valor no es el mismo. Este punto es fundamental para entender la renegociación.
¿Qué se logró con esta renegociación en el 2003?
Se logró ambas cosas, entiendo, bajar la tasa y bajar el plazo que fue lo que se logró en el 2003, y en esta renegociación (2008) lo que se está logrando es reducir los pagos y el impacto que tiene en el Presupuesto de la República que no da para mucho. El problema de la deuda interna sigue siendo un problema enorme en Nicaragua.
La ley del BCN establece que no es para salvar bancos. Hacienda podría haberlo hecho, que es quien está facultado para ello.
No quiero entrar en el tema legal porque no es mi especialidad, pero sí, el BCN tiene la obligación de salvaguardar la estabilidad económica del país y para estar claros, una crisis bancaria de la magnitud de la que estamos hablando te puede llevar a una crisis macroeconómica, que es lo que un vocero del FMI recientemente decía que si no se hubiera dado esta renegociación de la deuda interna, el sistema bancario hubiéramos caído en una crisis de mayores consecuencias para el país.
La acusación de la renegociación de la deuda y la subasta parece insólita, ya que queda confuso, pues cómo se puede acusar a un solo funcionario, en este caso Jaime Chamorro.
La acusación contra Jaime Chamorro no la entiendo porque se da la subasta, entiendo que Bancentro gana la adjudicación del edificio, paga alrededor de cinco millones de dólares que considero aceptable por como estaba el estado del edificio, entiendo que después se hacen mejoras y lo venden o lo trasladan a su holding en Panamá. Desde el punto de vista técnico lo que sucede cuando adquiero un edificio o un bien de valor, tengo que tener provisiones de capital para responder por esos activos y entiendo que por eso es que se pasa al holding. Los bancos hacen ese tipo de transacciones obviamente bajo la supervisión de la Superintendencia de Bancos y las regulaciones del país, pero si estaba el respaldo del BCN y la SIB, no entiendo la acusación, para ser francos, pues sí ese tipo de transferencias se dan dentro del marco regulatorio del país, ya que querés evitar el lavado de dinero, evitar no proteger a tus depositantes, dentro de eso perfectamente se pueden realizar esas transacciones.
¿Entonces de dónde surge una acusación por la venta del edificio al holding de Panamá?
Como decía, la acusación contra Jaime Chamorro no la entiendo. Como digo, quiebras de bancos han ocurrido en infinidad de países, en todos los países del mundo, incluso en aquéllos que tienen las mejores regulaciones del mundo y lo que se trata de investigar es quiénes fueron los culpables y si se beneficiaron ellos. En el caso de Société Générale de Francia, fue un ejecutivo del banco y se ha descubierto que él no se benefició en lo personal de eso y por eso hay todo un debate en Francia de qué tanta culpabilidad darle a esa persona que era nuevo y estaba tratando de cubrir algunos errores, obviamente que tendrá alguna pena pero creo que es a eso que deben ir las investigaciones: se causó un daño, quién lo causó y si se benefició. En el caso de Jaime Chamorro no veo que pueda haberse beneficiado en lo más mínimo, igual en el caso de otros acusados en el asunto de los Cenis.
¿Es posible que un funcionario pueda comprar un banco a espaldas de la Junta Directiva e incluso ponerlo a nombre del Banco?
Allí lo único que hay que probar para que tenga algún fundamento es que el Estado de Nicaragua sufrió un daño por esa transacción y que él en lo personal se benefició. Lo acusan por tráfico de influencias y no entiendo que una persona privada pueda tener tráfico de influencias, y allí me salgo del tema jurídico que no es mi campo, pero si tengo el aval del BCN, el respaldo de la Superintendencia en una transacción que voy a hacer y estoy dentro del marco regulatorio del país, estoy en todo mi derecho de hacer una transacción de esa índole. No conozco los detalles en específico de esa transacción particular, pero sé que fue dentro del marco regulatorio del país y con todo el respaldo del Banco Central.
En unos cuantos años, esta nueva Directiva que acaba de hacer una renegociación por este mismo tema podría estar en el banquillo de los acusados. ¿Qué se va a decir en el futuro de ellos?
Entiendo que ésa fue una de las causas por las que renunciaron los miembros del Consejo Directivo del BCN. Ponés, en realidad, no sólo a todo el sistema si no al BCN y al Ministerio de Hacienda en la disyuntiva que no tienen la potestad de hacer estas renegociaciones. Estaríamos entrando a un estado casi de anarquía en cuanto a las decisiones que se puedan tomar y eso me preocupa porque todos por el bienestar del país queremos que haya un Sistema Financiero sólido, una macroeconomía estable, y se ha mantenido francamente hasta ahora. Tenemos obviamente el problema de la inflación, que es un problema mayúsculo, pero dentro de todo y viendo lo que otros países han pasado, hay que dar mérito a la conducción de la política macroeconómica y lo han expresado en varios foros del BCN, pero cuidado con amarrar de manos a lo que pueda hacer un BCN. Eso es algo que me preocuparía a futuro. Estamos tocando puntos muy delicados en el manejo de la política del país.
Ahorita el presidente Daniel Ortega va a nombrar en el Consejo Directivo del BCN a militantes fieles.
Obviamente no conozco a las personas nominadas, pero por un lado es saludable una discusión abierta de los temas pero llevarlos al plano técnico y no caer al plano político ideológico, porque allí entramos a un tema peligroso. Yo siempre he dicho que la banca y la política son muy malas compañeras, cuando se mezclan las dos tenemos un cóctel explosivo. Tratemos de mantener el manejo económico del país y sobre todo la estabilidad del Sistema Financiero al margen de la situación política, es difícil hacer esto pero es importante. En la medida que las decisiones respondan más a posiciones políticas que a técnicas podemos tener problemas que a veces son difíciles de prever. Entonces confío en la prudencia de quienes han estado manejando esto, y hasta el momento han demostrado prudencia.
¿El instrumento, las medidas, fueron correctas pero en el camino fallaron en su aplicación?
El proceso que se siguió no es diferente al que se ha seguido en otros países, lo que sí es cuestionable en cada una de las etapas del proceso es si se hizo de la forma correcta. Creo que eso es válido discutirlo. Pero discutamos desde el ángulo financiero, técnico, no político. Incluso el ángulo jurídico a veces tiene lagunas en una cantidad de áreas en las que no están contempladas.
¿Si esto volviera a pasar, qué otras medidas, que no sean las que ya se aplicaron se podrían tomar?
La verdad es que no hay muchas opciones, cuando tenés una quiebra bancaria de esta naturaleza las alternativas a veces son peores, y se ha experimentado de vez en cuando, y es simplemente no cubrir a los depositantes. En los años treinta eso ocurrió, que muchos depositantes perdieron sus ahorros, pero eso socava la credibilidad del Sistema Financiero, las bases mismas de la estabilidad del país, entonces sí a veces las alternativas son peores. A veces no es posible encontrar la salida óptima, a veces la mejor alternativa o la menos mala entre muchas que son muy dolorosas. Lo que hubiéramos querido es que no ocurrieran estas quiebras bancarias. Lo importante no es tanto evitar que esto no suceda sino estar listos a responder que esto no suceda. Espero que hayamos aprendido en Nicaragua y que no nos vuelva a ocurrir.
Traducción No Oficial de la Respuesta que diera el director de Relaciones Externas del Fondo Monetario el 24 de julio del 2008 a una Pregunta de LA PRENSA.
He recibido una pregunta de Nicaragua. La pregunta es sobre los Programas del Fondo en Nicaragua a principios de esta década y, en particular, me preguntan sobre el refinanciamiento de los Cenis en el 2003 y sobre la liquidación de varios bancos intervenidos, que se llevó a cabo en el contexto de Programas apoyados por el Fondo para Nicaragua. Me preguntan si estas operaciones fueron apropiadas y también sobre la relación entre la intervención y la posterior calificación de Nicaragua en la HIPC.
Tengo que retroceder un poco para explicarles el contexto de ese momento. A principios de esta década en Nicaragua ocurrió un deterioro en las condiciones financieras de varios bancos que puso en peligro la estabilidad de todo el sistema financiero nicaragüense y que creó riesgos muy serios para la economía nicaragüense. Enfocarse y solucionar las debilidades bancarias lo mas rápido posible dentro de los estándares de las prácticas internacionales era crítico para minimizar los riesgos sistémicos y recuperar la confianza del mercado. Existía un programa del Gobierno con el Fondo en el contexto de programas del FMI entre el 2000 y el 2003. Debo recordarles que los pasos claves de estos programas incluían: asegurarse que los activos deteriorados fueran aprovisionados de acuerdo con las reglas y normas locales; que se recapitalizaran los bancos intervenidos para fortalecer sus balances; subastar los activos y depósitos de los bancos insolventes entre los bancos que estuvieran adecuadamente capitalizados, en caso que los accionistas de los bancos intervenidos no tuvieran la capacidad de recapitalizarlos. Éste es el punto de la pregunta.
En este contexto, bonos públicos fueron emitidos para cubrir las diferencias entre los activos y los pasivos de los bancos que quebraron. En el Programa de Nicaragua con el Fondo se establecía un plan para vender los activos recibidos de los bancos que quebraron. El Programa establecía que esta venta se hiciera mediante la selección abierta de una compañía con experiencia internacional en manejo de este tipo de activos.
Esta estrategia — y esto se enfoca en la segunda parte de la pregunta— le permitió a Nicaragua enfrentar el problema bancario, fortalecer el sistema financiero, mantener la estabilidad macroeconómica y mejorar sus balances y también asegurar financiamiento internacional, incluyendo condonaciones de deuda externa mediante las iniciativas HIPC y MDRI.