Washington/ EFE
La tormenta Edouard se debilitó ayer al tocar tierra firme, en Texas y Luisiana, y aunque provocó intensas lluvias las autoridades esperan que hoy se convierta en una depresión tropical.
Según el último parte emitido la tarde de ayer por el Centro Nacional de Huracanes (CNH), con sede en Miami, el centro de la tormenta estaba cerca de la ciudad de Houston, Texas, y se espera que continúe moviéndose hacia el nornoroeste a unos 16 kilómetros por hora.
Tras varios días en alta mar, en los que se temía que se convirtiera en un huracán, Edouard entró en la costa estadounidense en la frontera entre Luisiana y Texas, cerca de Galveston, a unos 110 kilómetros por hora.
A última hora, los vientos amainaron hasta alcanzar unos 85 kilómetros por hora. De ahí que las autoridades meteorológicas esperan que hoy se debilite y se convierta en una depresión tropical, con vientos de 62 kilómetros por hora.
El CNH ha previsto precipitaciones de unos ocho centímetros en algunas áreas del sur de Luisiana y de Texas y en áreas aisladas hasta de 25 centímetros.
Al entrar en tierra firme, la tormenta tropical causó interrupciones en cinco refinerías de la costa de Texas, pero eso no interrumpió el trabajo de los operarios de las plataformas petrolíferas situadas en el Golfo de México.
SIN GRANDES DAÑOS
Aunque los meteorólogos llegaron a temer que pudiera convertirse en huracán, por lo que tanto las autoridades de Texas como de Luisiana adoptaron medidas de emergencia, los vientos nunca alcanzaron los 119 kilómetros por hora. No se reportaron grandes daños.
Los dos aeropuertos principales de Houston, Hobby y el Internacional Bush, funcionaron ayer aunque los vuelos sufrieron retrasos de entre 30 minutos y cinco horas.
Pero aún así, las autoridades mantienen su recomendación para que se eviten las visitas a la Península Bolívar, a menos que los vientos superen los 90 kilómetros por hora, indicó la jefatura de Policía del Condado Galveston, Texas.
Las autoridades, previendo lo peor, se adelantaron a los hechos y el gobernador de Texas, Rick Perry, emitió una declaración de desastre para 17 condados que están en la línea de trayectoria de Edouard. El Estado activó varios equipos de emergencia, incluyendo 1 mil 200 miembros de la Guardia Nacional y seis helicópteros Black Hawk (Halcones Negros).