Alberto Achacaz Walakial, uno de los últimos representantes de la etnia kawéskar, también conocidos como los nómades del mar porque vivían a bordo de sus canoas, murió por una septicemia en un hospital de Punta Arenas, informó la prensa chilena.
Achacaz, de 79 años, estaba hospitalizado desde fines de junio en el hospital de la Fuerza Aérea en Punta Arenas, al sur de esta capital, donde llegó desnutrido y deshidratado y con un shock séptico que afectaba sus pulmones y vesícula.
Uno de los últimos nómades del mar vivía muy pobremente y trabajaba haciendo pequeñas canoas con pieles de lobo y tejiendo canastos con fibras de juncos. Era uno de los pocos que hablaban la lengua kawéskar.
Expertos estiman que los kawéskar o alacalufes sobrevivientes apenas superan la docena, y entre ellos ya no hay mujeres en edad fértil, lo que los condena a desaparecer dentro de poco tiempo.
Habitaban los canales patagónicos desde hace unos 6,000 años y vivían a bordo de sus canoas. Eran cazadores-recolectores y se alimentaban especialmente de mariscos y aves marinas.