Haber iniciado año y medio después del incidente no hace tan particular el juicio por la muerte de Natividad Canda, tomando en cuenta el congestionamiento del sistema judicial costarricense.
Lo que llama la atención es que un juicio que se supone debe durar en promedio dos meses, avanza a paso lento por continuas interrupciones y apenas han declarado unas ocho personas, de 49 llamadas a comparecer.
El juicio inició el 14 de julio en los Tribunales de Cartago —se prevé que termine a inicios de septiembre— y la audiencia del siguiente día se canceló porque el abogado defensor del guarda que cuidaba el taller donde Canda fue atacado por tres perros, Gregory Chávez, debía participar en otro juicio en la ciudad de Alajuela.
OTRA VEZ
En la semana comprendida entre el 14 y 18 de julio, sólo hubo audiencia dos días. El lunes 28 tampoco hubo debate porque en Costa Rica fue feriado y el viernes anterior, por motivo de la celebración de la Virgen de los Ángeles, hubo audiencia hasta el mediodía.
La jornada de ayer inició con retraso porque el abogado defensor de ocho policías, Kennet Arce, tenía permiso para participar en una conciliación en otro caso, y la jornada de hoy iniciará después del mediodía porque el defensor del dueño de los perros, Gustavo Corella, tenía una audiencia de casación en San José.
La presidenta del Tribunal, la juez Rosibel López, reconoció el viernes que el juicio camina lento, también porque la comparecencia de los testigos ha sido extensa, sobre todo en el momento que las partes hacen interrogatorios.