Unidad y esperanza. Éste fue el mensaje que llevó “Minguito” a los comerciantes que fueron afectados por el incendio que destruyó una parte del Mercado Oriental el pasado primero de agosto.
Lo feligreses, de forma muy devota, poco a poco llegaron hasta la imagen a pedir un milagro que ilumine sus vidas y les dé aliento para continuar adelante. Este año se celebró una misa especial en el sector de la Casa de los Encajes, para pedir misericordia para los afectados.
El padre Orlando Aguilar, párroco de la iglesia de Santo Domingo, en Managua, en su mensaje bíblico, insistió a los devotos, en que la esperanza es lo último que se pierde y los instó a continuar trabajando, apegados a la voluntad de Dios y Santo Domingo.
“Este pueblo quiere la paz y la unidad, pero también los invito a ponerse en las manos misericordiosa del Señor, para que todos sus problemas sean resueltos”, apuntó el párroco.
PATRÓN DEL PUEBLO POBRE
Aguilar confirmó que el recorrido que hizo el santo en el mercado fue más corto porque se cambió parte de su ruta, debido a que hay mucha gente trabajando en los escombros dejados por el incendio, sin embargo destacó que se decidió que la imagen de Santo Domingo estuviera más cerca de su pueblo.
“El 4 de agosto (ayer) es el día de Santo Domingo, por ello consideramos que cada comerciante fuera partícipe de estas fiestas, porque Santo Domingo es el patrono del pueblo pobre”, destacó.
Irma Oliveira es comerciante desde hace años y agradeció a Dios que el incendio no consumiera del todo el Mercado Oriental. Se declaró muy devota de Santo Domingo y por ello le bailó y cantó. “Tenemos salud y eso es una gran bendición. Mi tramo no sufrió daños, pero estoy muy solidaria con mis compañeros comerciantes que se vieron afectados. Así que aquí estoy, orando y pidiendo a Santo Domingo que nos ayude en esta tragedia”, añadió.
De la mano de sus dos hijos, Yadira Largaespada bailó al ritmo de la música que acompañaba a la imagen milagrosa.
La feligresa afirmó tener nueve años de cumplir promesas al santo patrono de los capitalinos.
“Doy gracias a Dios y Santo Domingo, por la salud de mis hijos y toda mi familia. Porque mi trabajo sea próspero, a pesar de los tropiezos que hayamos tenido. Me parece muy bien que hayan celebrado una misa para alentar a los comerciantes”, indicó.