Los escombros en que quedaron reducidos por el incendio los tramos en cuatro manzanas del Mercado Oriental, se han convertido en una especie de mina para los buscadores de chatarra o cualquier desecho al que le pudieran sacar usufructo.
Pese al cordón policial, fácilmente se confunden entre la muchedumbre y entre los mismos compradores o vendedores que ya empezaron a abrir tramos vecinos al área siniestrada entre el jueves y viernes pasado.
Es común observar gente con sacos en mano, picos o palas, buscando entre los tramos.
Lo peor, hay adultos que participan de esta peligrosa búsqueda junto a niños, donde de pronto puede haber una tragedia debido a la presión del lugar: es un sitio congestionado de personas, entran y sacan materiales calcinados de todo tipo y sin ningún cuidado, con lo que cualquiera puede resultar herido.
De pronto cualquier transeúnte puede escuchar a sus espaldas únicamente “¡Cuidadooo!”, como sucedía constantemente ayer, y en segundos debe lanzarse al fangoso pasillo, pues se trata de hombres que cargan pesadas cortinas de metal y que buscan como avanzar a la salida.
Los comerciantes han empezado en una carrera contra el tiempo, a cortar con acetileno las pesadas cortinas o barrotes que habían colocado como seguridad en sus tramos; y que como confirmó el capitán de la Dirección General de Bomberos, Ramón Landeros, al final se convirtieron en el principal problema al momento de sofocar el siniestro.
“Estamos recuperando lo poco que hay. Los chatarreros andan recuperando zinc, nosotros nos lo vamos a llevar aunque sea para venderlo y comer. Estamos cuidando el piso (de cerámica, para que no se lo lleven”, manifestó la comerciante Gloria Ramírez.
Ella, junto a su hija Wendy López, permanecían en lo que fue su módulo. Ambas están esperanzadas en que se sobrepondrán a esta pérdida, como lo hizo Ramírez tras el terremoto de 1972 y los años de la guerra en los ochenta.
Ramírez dijo que su módulo fue diseñado hace ocho años por un arquitecto, con una estructura de dos pisos, que en ese entonces le costó 20 mil dólares. Y calcula que en mercadería había más de 70 mil dólares, mucha de la misma la debía a los proveedores. En segundos todo se perdió, pues no les dio tiempo de sacar nada; las plantas generadoras de energía empezaron a detonar como si se tratara de cargacerradas. Estima que más de 100 tramos en el lugar contaban con plantas eléctricas.
Horas más tarde, cuadrillas de la Alcaldía de Managua, encabezadas por el vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leiva Orochena, ingresaron al Mercado Oriental para empezar la limpieza y escombreo de las principales vías de acceso del centro de compras. Participaron 150 hombres, 10 camiones y 100 carretones.
El tránsito en el sector era imposible debido a las labores de limpieza que iniciaron en la calle principal de Ciudad Jardín, hacia abajo, donde estaba amontonada la basura sacada de los tramos quemados.