Desde ayer, en las cercanías de la Casa de los Encajes, en el Mercado Oriental, se instaló una sucursal improvisada de la Financiera Nicaragüense de Desarrollo S.A. (Findesa), que en su primer día atendió a 30 comerciantes afectados por el incendio del pasado viernes.
Según detalló Luis Sánchez Oporta, analista de crédito y coordinador del grupo de apoyo a los comerciantes afectados, Findesa tiene más de tres mil clientes en ese mercado, que equivalen a cuatro carteras de crédito.
“Imaginate, si sólo en una cartera hay 400 clientes y en esa cartera se afectó el 20 por ciento”, agregó.
La nueva sucursal del mercado cuenta también con un camión a disposición de los clientes de Findesa, para que saquen del mercado la chatarra de sus tramos.
Además, unos 40 trabajadores de Findesa han visitado negocio por negocio a sus clientes.
“Se está haciendo la evaluación y de acuerdo a la cantidad de clientes afectados, se va a hacer un estudio personalizado para ver en qué se les puede ayudar”, dijo Sánchez.
Añadió que hoy ya tendrán los resultados de qué porcentaje total de sus clientes se vio afectado por el siniestro.
ALIMENTOS DURANTE LA EMERGENCIA
El 1 de agosto, cuando el fuego no había sido sofocado, se canceló el desfile hípico de Managua y algunas empresas que tenían todo listo para la fiesta agostina llevaron la comida que habían preparado y la repartieron a bomberos, policías y soldados del Ejército que trabajaban en el incendio.
Flor de Caña, por ejemplo, repartió más de 400 platos de comida entre quienes atendían la emergencia.