MÉXICO .- Una de las claves para contener el avance de la epidemia de VIH/Sida se encuentra en la promoción de los derechos y en contra de la discriminación de las mujeres, dijo hoy la Organización No Gubernamental (ONG) Ayuda en Acción.
"Las desigualdades de género tienen un impacto directo en la expansión de la enfermedad. La pobreza, el acceso limitado a la educación y a la información y las leyes discriminatorias impiden a las mujeres y las niñas gozar de sus derechos de información, prevención, tratamiento y apoyo para evitar y/o aliviar la enfermedad", expresó la ONG en un comunicado.
Esta es la conclusión del informe "De las palabras a la acción", que Ayuda en Acción presentó hoy en la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2008), que se celebra en Ciudad de México.
Uno de los casos que Ayuda en Acción cita para ejemplificar la situación en la que se encuentran muchas mujeres a la hora de prevenir la epidemia el caso de una mujer seropositiva de Zimbabwe.
"Mi marido dio positivo en la prueba de detección antes que yo, pero mis tías y mi difunto marido rechazaban el uso del preservativo y argumentaban que como él había pagado lo debido por la esposa yo no debía negarme a mantener relaciones sexuales con él, fueran seguras o no", expresó la mujer.
Para evitar situaciones como ésta, la ONG sugiere que se adopten políticas nacionales enfocadas a que las mujeres puedan "asumir el control de sus cuerpos y de sus vidas".
La organización dijo que un avance sería la difusión de métodos como el preservativo femenino o los microbiocidas (pomadas que se aplican en la vagina antes de tener una relación sexual y que eliminan, neutralizan y/o bloquean al virus del VIH), pues son métodos cuya utilización depende únicamente de la mujer.
De acuerdo con las estadísticas sobre sida, en los últimos once años las mujeres han pasado del 41 por ciento al 50 por ciento de los afectados por esta epidemia.
En el África subsahariana el 61 por ciento de los adultos infectados son mujeres, cifra que asciende al 75 por ciento de los enfermos jóvenes de entre 15 y 24 años.