La ola de estafas en el área rural de Jinotega dejó de ser sólo una práctica entre campesinos, pues este fin de semana un gringo estafó a otro extranjero con la compra de una supuesta propiedad en 13 mil dólares, según confirmó la vocera policial, subcomisionada Juniette Cano.
Cano hizo un llamado al Ministerio de Salud para que regule la avalancha de curanderos que se han desatado en la zona y que se están viendo involucrados en estafas, engaños y hasta en el tráfico de personas.
Los curanderos se han multiplicado en las zonas de mayor influencia productiva de Jinotega: Bocay, Ayapal, Wiwilí, El Cuá y Pantasma, donde se han registrado estafas en dólares y córdobas a incautos productores que caen en la trampa de estos sujetos.
Sumas de un mil y hasta 60 mil dólares se han llevado consigo los estafadores.
“Estos sujetos son toda una mafia y han aparecido de la noche a la mañana y además de José López Cruz, de Tunawalán, hay productores que han perdido hasta 110 mil córdobas”, declaró un productor afectado, quien se negó a dar su nombre porque teme por su seguridad.
HASTA UN GRINGO
En la ola de estafas de los últimos días, figura el norteamericano Anthony William John Hewellin, quien para colmo fue estafado por 13 mil dólares que le entregó a su coterráneo Paul John Jolicoeur.
“Negociaron y Jolicoeur hasta lo llevó a ver una finca en la zona de Cuyalí. El denunciante no dijo cuántas manzanas eran ni cómo se llama la finca, pero cuando entregó la plata y llegó el momento de la entrega de la finca, Paul John desapareció y resulta que la propiedad no era de él”, añadió la vocera.