Para hacer una evaluación de los precios futuros del petróleo es difícil hacerlo con un enfoque técnico, porque los entendidos en la materia definen que el precio actual debiera ubicarse en los 90 dólares y Chakib Jelil, presidente de la OPEP, aseguraba recientemente que los precios podrían caer en torno a los 78 dólares, “dada las circunstancias adecuadas”.
Noticias interesantes han surgido en estos días que llaman a la reflexión y al comportamiento, que como sociedad debemos adoptar para el futuro, para mitigar los efectos que han tenido los aumentos de precios del petróleo, la energía y los alimentos. Es importante citar algunos para valorar cuán nervioso puede ser el mercado si adoptamos medidas de ahorro:
Se cuantificó que los norteamericanos recorrieron 15 mil millones de kilómetros menos en mayo de este año, respecto al año pasado, en cifras más entendibles eso significa que se dejaron de consumir 500 millones de galones en promedio.
También resulta interesante la noticia en la que el Ministro de Industria, Turismo y Comercio de España, Miguel Sebastián, anunció también que el Plan de Ahorro Energético, diseñado por el Gobierno, pretende poner en circulación hasta un millón de coches eléctricos hasta 2014 y se piensa reducir las importaciones de combustible en un 11 por ciento, así como reducir la velocidad en las carreteras en un 20 por ciento.
Otro aspecto que no podemos pasar por alto, y que ha ocurrido antes, es que cuando han surgido iniciativas como es la producción de biocombustibles los países petroleros de forma sutil han bajado los precios con la seguridad que eso bajará la rentabilidad de producir biodiesel o etanol. Por ejemplo, si los precios bajan de los noventa dólares inmediatamente podremos ver el cierre de fábricas de biocombustibles y ahí es donde deberán de determinar que cuáles son los intereses que priman si la de los países o la de los comerciantes.
También deberemos seguir con atención el crecimiento de la economía china, que es uno de los puntos que se toman como referencia para justificar el aumento en los precios de los combustibles. No se están considerando las afectaciones que tendrá la economía china si aumenta la crisis económica de los países desarrollados.
Lo más importante es que se sigan buscando alternativas al petróleo, para no continuar con juegos especulativos que sigan afectando el futuro de nuestros hijos.