El arresto en España de María Remedios García Albert, alias “Irene”, terminó por activar una operación transnacional del Gobierno colombiano por toda Europa para desarticular la red internacional de apoyo a las FARC. Hasta el momento, las autoridades han identificado a ocho extranjeros, entre ellos cuatro españoles, un danés, dos italianos y un australiano.
La lista de personas estaba dentro de un organigrama que ya fue entregado a las policías europeas. A ellos llegaron a través de los discos de información que tenía en su campamento el desaparecido jefe guerrillero “Raúl Reyes”.
Uno de los miembros más influyentes, efectivos y buscados de esta “legión extranjera” es un ciudadano de Dinamarca, de entre 40 y 50 años, quien aparece en los correos como “Carlos Mono”, se mueve por Copenhague, Oslo y Estocolmo, y cuya identidad ya es plena.
Según un documento del 2004, hallado en el PC de “Reyes”, el danés no sólo participó en la elaboración de documentos internos de las FARC, sino que, además, fue definitivo en la consecución, en Suecia, del registro legal para el funcionamiento de la agencia Anncol, que difunde información de esa guerrilla por internet.
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También lo señalan como la persona que hizo el contacto con al menos diez sindicatos de Dinamarca y gestionó fondos para las FARC con el Estado sueco y con el movimiento sindical de Inglaterra. Hoy se verifica si, efectivamente, esos giros llegaron a Colombia.
En un correo fechado el 28 de junio del 2007 en París y enviado por “Lucas Gualdrón” —el as de las FARC en Europa— a “Raúl Reyes”, se hace referencia al danés y a su nexo con Anncol: “Estuvimos reunidos con el ‘Mono’ (...) vistas las circunstancias decidimos que lo mejor era cambiar el servidor y buscar uno más grande”.
Las averiguaciones adelantadas también han podido determinar que los ciudadanos españoles —que se mueven por Andorra, Madrid y por el País Vasco— le rinden cuentas a alias “Alberto Martínez”, que reside en Suecia, pero que opera en Alemania, Holanda, Bélgica y Noruega.
Omar Arturo Zabala Padilla o “Lucas Gualdrón” es, según la Inteligencia colombiana, la persona que maneja los hilos de la “diplomacia” de las FARC en el viejo continente y coordina el engranaje que busca el reconocimiento político para ese grupo armado. Tiene influencia en partidos políticos, ONG y sectores estudiantiles de Francia.