Los hablantes de náhuatl, el idioma heredado de la antigua civilización azteca, por primera vez podrán seguir a detalle los Juegos Olímpicos en su propia lengua, gracias a la elaboración de un manual en náhuatl con los principales términos de la gran fiesta deportiva que arrancará en Pekín el próximo ocho de agosto.
Pero el trabajo no fue realizado por ningún estudioso mexicano, sino por el profesor Rudolf van Zantwijk, un holandés de 76 años, quien desde su adolescencia mostró interés por la cultura azteca y ahora lucha por preservar el legado del pueblo más poderoso de Mesoamérica durante el siglo XV y el primer cuarto del XVI.
“He tenido que formar palabras nuevas por medio de elementos lingüísticos, ya que el náhuatl consiste de elementos pequeños que no son palabras independientes pero que aglutinándolas van tomando cierto significado”, comenta Zantwijk.
Por ejemplo, la traducción de juego de ping-pong es “tlapechmacuauhtapayolhuiliztli”, que literalmente quiere decir “un juego de pelota que se hace con una red en la mesa”.
El trabajo, titulado 100 frases básicas del chino para los Juegos Olímpicos de Beijín 2008, es una traducción al náhuatl del curso chino para los que asisten al evento deportivo.
El documento, compuesto por 65 páginas, incluye traducciones básicas de comunicación como saludos y despedidas, así como frases elementales para preguntar por direcciones, teléfonos o simplemente establecer contacto:
—¡Hola! ¿Cuál es tu impresión de Pekín?, se diría: —¡Ahuia! ¿Tlen ipan ticommati Pequin?
Pero ante todo, el manual ha sido diseñado para hablar de deportes e identificar en náhuatl las principales disciplinas olímpicas.
Tal es el caso de atletismo (tonacayohuapahualiztli), boxeo (ma’ixnamiquiliztli), ciclismo (omalacapainaliztli), equitación (cahuayoyacanaliztli), natación (ma’neloa), gimnasia (tonacayomoliniliztli) y levantamiento de pesas (eticayoehualiztli).
El trabajo fue realizado con la idea de que sea utilizado como parte de un programa de enseñanza en las escuelas primarias de los pueblos bilingües de la zona nahua. Se calcula que podrían existir entre uno y dos millones de hablantes del náhuatl, el mayor número de éstos se concentra en el norte y sur de los estados de Puebla y Veracruz, aunque también hay núcleos reducidos en Guerrero, Estado de México, Jalisco, Morelos, Durango, Oaxaca y la Ciudad de México.