Parecidísimo a los personajes que interpreta en cine, Brendan Fraser no sólo tiene cara de bueno. Hasta la pausada forma de hablar sería rechazada en cualquier papel de villano, aunque impresione con un metro noventa de altura. Como el perfecto antihéroe, el vecino de enfrente que siempre soluciona los problemas más complicados, Brendan vuelve con una nueva versión china de The Mummy, generando las infaltables comparaciones con su más reciente Viaje al Centro de la Tierra o la firme competencia de Indiana Jones y Harrison Ford.
¿Le molesta que comparen el estilo de cine de The Mummy o El Viaje al Centro de la Tierra con las películas de Indiana Jones?
No se puede comparar. No hay nada que pueda reemplazar a _Indi’. Lo siento. Harrison Ford es el hombre de los hombres y así será siempre. Este año le entregué el premio Bolas de Acero. Pero también tengo que destacar que cada personaje se diferencia del otro. Los dos estamos en el mismo género de acción y aventura, pero cada actor aporta lo suyo.
¿Cuesta retomar la misma personalidad de un personaje que dejó atrás hace tanto tiempo?
Para mí terminó siendo muy fácil, porque era algo que quería hacer desde hace mucho tiempo. Es algo que venía esperando desde hace siete años. De verdad, esperaba que me volvieran a llamar. Extrañaba el personaje de Rick O’Connell y The Mummy. Como actor es un rol genial que te permite correr y hacer de todo. Me hace ver como si realmente fuera un hombre durísimo cuando en verdad no lo soy. Además, pudimos ir a lugares fantásticos que agregan un aire mucho más auténtico, porque esta vez, llegamos hasta la China.
¿Algún desafío en su vida personal que haya tenido que afrontar, sin llegar al extremo de Indiana Jones o The Mummy?
¿El más grande desafío? Tener el coraje de decir que ‘esto es lo que yo quería hacer’ desde muy temprano. Para salir y decir algo así, se necesita ser valiente... a menos que tengas un poco de miedo de que puedas o no puedas tener éxito.
¿Y siempre le resultó tan fácil el éxito?
Ah, no. Dios, si fuera tan fácil todos harían lo mismo. Pensemos. Esto es Hollywood. ¡Siempre hay alguien para llenar un zapato! Hay que aprender a mantener la fuerza y con el tiempo se logra el balance entre las expectativas de lo que hago, cómo lo hago, si lo hago bien, si el público está de acuerdo o no. Y además hay que hacer algo también para uno. Eso permite crecer en términos del estilo de cine. Yo me siento agradecido. Tuve suerte de formar parte de una película que tuvo éxito, me dio la oportunidad de hacer algo más, como Gods and Monsters o The Quiet American y Crash. Encontrar un balance entre los diferentes estilos de cines es un privilegio.
No tendrá nada que ver con Indiana Jones, pero muy curiosamente Brendan Fraser nació el 3 de diciembre de 1968 en el estado de Indiana, en la ciudad de Indianápolis. Pura casualidad. Su padre, Peter Fraser, era un canadiense ejecutivo de viajes que también aportó otro tipo de aventuras mudando la familia por todo el mundo, entre Inglaterra, Italia, Holanda, Suiza y Estados Unidos, donde, en Seattle, Brendan decidió dedicarse a la actuación, estudiando en el prestigioso Actor’s Conservatory Cornish College of the Arts.
Apenas se lo propuso también consiguió trabajo en cine, aunque sólo fuera con el desconocido personaje de un marinero, en la película Dogfight, de River Phoenix. En 1998 consiguió un éxito personal cuando aprovechó el romanticismo de París y le propuso casamiento a Afton Smith, al borde del río Sena, sacándole una foto con una cámara Polaroid y la reemplazó con la imagen trucada de “cásate conmigo”.
Juntos tuvieron tres hijos: Griffin (6), Holden (3) y Leland (2), y la paternidad generó suficiente buen humor como para demostrarlo en las películas Blast from the Past (1999), Bedazzled (2000) y Monkeybone (2001) o Looney Tunes: Back in Action; pero el cine de aventuras lo convirtió en una superestrella internacional después que la primera versión de The Mummy recaudó nada menos que 400 millones de dólares. Con la tercera versión, The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor sin The Rock o Rachel Weisz, Brendan Fraser aparece ahora con el genio de las artes marciales Jet Li y una nueva figura femenina como María Bello, salpicando otro tipo de rumores, desde que Brendan se divorció de Afton Smith, en diciembre del 2007, cuando ya había terminado el rodaje de The Mummy.
¿Cómo fue la incorporación de María Bello después que Rachel Weisz rechazó el rodaje?
Resultó maravilloso. A María (Bello) se le notaba el entusiasmo, quería estar. Tiene clase. Y cuando la conocí también me comentó que siempre había querido hacer cine para ser como Indiana Jones, para cabalgar un caballo, disparar un arma, pegar con látigo y cosas así. Ahora que pudo hacer una película como ésta, es obvio que le gustó.
Luke Ford tiene 26 años. ¿Usted no es demasiado joven para representar a su padre?
Es una película. ¿Qué puedo decirte? Lo importante es que hay una relación entre padre e hijo, donde los dos pueden noquear esqueletos, con esa clase de relación del toro viejo y un toro joven, con una madre que pueda entrar y tirarles un balde de agua fría para separarlos.
¿Los efectos especiales son también los protagonistas en este estilo de cine?
Esta serie de películas siempre se tomó en serio. Primero que todo, es puro entretenimiento. Tenemos que aclararlo. Pero desde el principio se le dio valor a la producción para generar la emoción de una montaña rusa. Y Universal Studios nos dio todo el apoyo con los mejores efectos disponibles. Y cuando se juntan tantas cualidades, se logra una buena película como la que estamos mostrando.
¿Qué descubriría Rick O’Connell sobre Rick O’Connell?
Rick no es ningún aventurero, simplemente se encuentra en ese tipo de situaciones y se apoya en los extraños conocimientos que le quedaron de cuando estuvo en la Legión Extranjera, para asegurarse de que su esposa no se meta en demasiados problemas cuando está ocupada despertando momias. En cierta forma, creo que es más un expedicionario, pero en este caso lo encontramos bastante sedentario en su estilo de vida, aburridísimo en el campo de Berkshires, en Inglaterra. Hasta que le toca la misión de devolver algo a un museo y encuentra que su hijo fue el responsable de un remarcable descubrimiento, uno bastante peligroso, donde surgen los guerreros Terrra Cotta y el famoso Dragón Emperador.
¿Le gustó que hayan elegido a Jet Li en el papel del Dragón Emperador?
¡Es Jet Li! ¡Vamos! Es muy humilde y amigable. Su mejor movimiento para desarmarte es la sonrisa. En su país lo idolatran y en cierta forma le da una mayor importancia al interpretar al emperador. Fue una perfecta elección. ¿Si aprendí algo con él? Sí, a usar la protección en el cuerpo. Eso y conservar la buena camaradería con alguien que está por noquearte.
¿Cuánto tiempo duró el rodaje en total?
Sé que fueron más de cien días de rodaje. No sé cuántos meses suman. Encárgate de las matemáticas, con fines de semana incluidos. Fue bastante.
¿Estuvieron todo el tiempo en China?
Estuvimos también en Montreal para el rodaje dentro del estudio, donde recrearon los Himalayas con las montañas de rocas salinas en pleno verano de junio, conmigo cubierto de ropa de lana. Tenía un equipo de gente dedicada a ponerme hielo, entre escena y escena. Recién después fuimos a la China. Nos quedamos en Shanghai y otros lugares que ni siquiera puedo pronunciar bien. La batalla del desierto entre los buenos y los malos, en verdad es un lugar donde entrenan los tanques de la armada china. Creo que le alquilaron el lugar al Ejército. De vez en cuando, veíamos alguna maniobra con soldados armados hasta los dientes y nosotros teníamos que esperar pacientemente, porque estábamos en el mismo lugar y las armas de ellos eran de verdad. Hacer cine es muy divertido.