La población ha perdido confianza en los partidos de oposición ¿qué cree que ha fallado?
La principal situación es la división de la oposición y las posiciones personalistas. Aquí todo mundo quiere ser presidente, gente que no tiene ni respaldo político ni partidario, sólo por el apoyo mediático y por la plata quiere imponer criterio.
El otro elemento es la intromisión de gobiernos extranjeros, específicamente norteamericano, que quiere imponer proyectos y propuestas políticas que no son aceptadas por los dirigentes importantes del país. Todo eso provoca una división de la oposición, pero por lo menos por el lado de los liberales estamos tratando de recomponer la unidad.
Las encuestas afirman que no hay un líder ideal en la oposición ¿Qué cualidades cree usted que tiene para ser ese líder?
En primer lugar, los liderazgos no se regalan, los liderazgos se hacen. En este país hasta el día de hoy los principales liderazgos están dentro del liberalismo. Los demás son creados por los medios de comunicación, por ejemplo, el señor (Edmundo) Jarquín, yerno de doña Violeta. LA PRENSA lo apoya por esa razón y le da una dimensión que no tiene porque es una persona que vive fuera del país.
Tenés el caso de Arnoldo Alemán, que a pesar de todo lo que se ha dicho de él, ha mantenido la cohesión del PLC. Está Eduardo Montealegre y hay otra serie de dirigentes dentro del PLC que son líderes emergentes que están demostrando que van a asumir la posición de su partido.
En el liberalismo ese liderazgo es la capacidad de conducir al partido, organización, discurso y una actitud comprometida antisandinista, que es lo que le interesa al pueblo de Nicaragua.
¿Por qué esas cualidades no han sido suficientes para atraer al electorado que está descontento con el Gobierno?
Aquí el problema no es el liderazgo. El problema es la unidad. Si todos nos unimos podemos derrotar al Frente Sandinista. Si Daniel Ortega está gobernando este país con el 38 por ciento (del electorado), se debe a que la campaña mediática contra los liberales y la presión de los norteamericanos para poner a Eduardo (Montealetre) como el candidato de los liberales, provocó división. Si sumás lo que sacó el PLC y lo que sacó el grupo de Eduardo Montealegre, fácilmente llegábamos arriba del 50 por ciento y derrotábamos al sandinismo.
¿Si por alguna razón usted no fuera ese líder de la oposición, quién cree que debería ser?
Es que si ves ahorita, por la misma situación de desunión los liderazgos están frágiles y por tanto, yo sólo miro liderazgos del área de los liberales. Si ves los líderes del MRS, el pueblo sabe que hay gente que fue parte de las barbaridades que se hicieron en el país. Yo no miro a la huelguista (Dora María Téllez) asumiendo la conducción democrática del país, cuando ella fue una de las principales gestoras de la barbarie de la década de los ochenta. Terrorismo, asesinato, tortura, piñata... ninguno de los del MRS tiene origen decente de los bienes que tiene. Entonces esos no pueden asumir un liderazgo y renegar de lo que fueron hace años y que aparentemente es una disputa por cuestiones muy específicas. Como decía Herty Lewites, “son zorros del mismo piñal”. Entonces el pueblo no puede creerle a esos liderazgos.
Para la mayoría de los nicaragüenses el pacto daña a la oposición. ¿Cómo cree usted que afecta el pacto a la oposición?
El pacto es una cuestión circunstancial y algo que se ha dimensionado. Lo que ha habido en realidad son acuerdos coyunturales en la Asamblea Nacional, donde se necesita que en determinado momento haya acuerdos. El MRS, Vamos con Eduardo y el PLC, en algunas cosas hemos votado juntos para enfrentar al sandinismo. Entonces, el uyuyuuy del pacto es algo que se inventó para denigrar al PLC, pero la verdad es que hoy por hoy, independientemente de lo que se diga del pacto, el PLC es la única opción contra el sandinismo y lo vamos a demostrar en las elecciones municipales.
¿Qué cree que pasaría si la oposición es derrotada en las elecciones municipales?
Ese escenario para mí no existe. Mientras estemos consolidando la unidad, la alianza PLC va ganar más de cien alcaldías, por lo tanto nosotros no vemos la posibilidad, estando unidos, de que el Frente Sandinsita nos gane.