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03.08.08
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Noticias >> Enfoque
Así se ve la oposición
Cuatro líderes de la oposición contestan un mismo cuestionario que preparó Domingo con la intención que ellos mismos evaluaran su papel. La radiografía diagnóstica: “Oposición fragmentada, confrontada, sin liderazgo y sin acuerdo en una agenda política”
Por Carlos Salinas Maldonado y Martha Solano Martínez
domingo@laprensa.com.ni
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El río está revuelto. Pleitos partidarios internos, descalificaciones mutuas entre los grupos opositores, excesivo afán de protagonismo y desconfianzas entre todos… Más allá, con una red, está Daniel Ortega consiguiendo buena pesca. A pesar que casi el 60 por ciento de la población se declara antiorteguista, Daniel Ortega ha logrado tomar el poder manteniendo dividido a sus rivales y confirmando aquel viejo adagio de “en río revuelto, ganancia de pescadores”.

La oposición se presenta fragmentada en varios partidos y movimientos políticos que no se ponen de acuerdo en conformar una agenda política que haga contrapeso al Ejecutivo. Es una oposición descabezada, sin liderazgo, donde un grupo de políticos jalan agua a su molino y se autoproclaman líderes, pero ninguno de ellos ha logrado encantar a ese 60 por ciento de la población, que según las encuestas se define antiorteguista.

“En ese segmento el liderazgo siempre lo ha asumido alguien que confronta al FSLN, pero con una característica bien definida, que la gente le cree”, explica Raúl Obregón, gerente general de la encuestadora M&R Consultores.

Obregón menciona el caso de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, que en 1990 logró atraer a su persona el 55 por ciento del electorado. En 1996 el liderazgo lo tomó el ex presidente Arnoldo Alemán, con el 50 por ciento de la simpatía de los votantes, que lo apoyó debido a su discurso abiertamente antisandinista. El último líder en conseguir un amplio respaldo fue Enrique Bolaños, quien logró el 57 por ciento de ese voto.

Cifras que ni Eduardo Montealegre, ni ahora Arnoldo Alemán, Edmundo Jarquín o Eliseo Núñez, quienes se proclaman miembros de la oposición, logran alcanzar. La división del liberalismo --escindido en dos grandes bloques--, el pacto que en 1999 amarró el ex presidente Alemán con Daniel Ortega, y el pasado de los miembros del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), son elementos que persuaden a la población a la hora de dar abiertamente su apoyo a uno de estos políticos.

“Arnoldo Alemán no tiene ascendencia en la globalidad de ese mercado de oposición, sólo en el PLC ortodoxo. Reúne a su lado el 10 ó 15 por ciento del segmento antisandinista”, dice Obregón.

Alemán es uno de los personajes peor valorado por la población, por haber sido acusado y condenado a 20 años de cárcel por robo al Estado. Una encuesta de M&R Consultores, realizada en Managua en abril pasado, mostraba que el 78.1 por ciento de los capitalinos considera al ex mandatario un político desagradable, muy por debajo del 19.9 que piensa lo contrario. Además, su alianza con el presidente Ortega es rechazada por una gran parte del electorado.

“Eduardo Montealegre ha venido liderando el segmento con un 45 por ciento de apoyo, pero se ha desgastado y hay una porción importante del sector que ya no lo ve como líder”, agrega Obregón. Montealegre es un candidato sin partido propio, después que la Alianza Liberal Nicaragüense le fue arrebatada por una resolución del Consejo Supremo Electoral que favoreció a Eliseo Núñez Hernández, antiguo aliado de Montealegre. El candidato decidió competir en las municipales en la casilla del PLC, lo que creó descontento en una buena parte de sus simpatizantes, muchos de ellos independientes.

Obregón explica que el MRS ha ganado credibilidad frente a los electores, pero su desventaja es el pasado de sus miembros, disidentes del FSLN y ex compañeros de Daniel Ortega durante su mandato de la década de 1980.

“Una parte de ese 60 por ciento del electorado de oposición ve atractivo al MRS porque siente que se enfrenta al Gobierno, pero vienen del mismo lugar que Daniel Ortega y muchos sienten que es un riesgo de que se unan de nuevo al FSLN”, explica.

“No se ve que haya interés genuino por el país, todos quieren ser líderes, pero ninguno es líder”, dice el experto, quien sin embargo, advierte que la oposición cuenta con una gran oportunidad: según una encuesta publicada por M&R Consultores, 64.2 por ciento de los encuestados ve en la figura del presidente Ortega a un gobernante autoritario, mientras que el 77 por ciento está descontento con su gestión.

“Hay un espacio nuevo para crear una verdadera oposición, para que se forjen nuevos líderes”, dice Obregón. Está por verse si los partidos se pondrán de acuerdo y crearán una verdadera agenda opositora. Por el momento, que sean los miembros de ese movimiento los que juzguen el papel actual de la oposición.

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