Especialistas de la clínica de la Universidad Técnica de Munich, Alemania, han realizado con éxito el primer trasplante de brazos completos del mundo.
Según informó ayer la citada clínica, un equipo de 40 especialistas logró trasplantar los dos brazos de un donante a un agricultor, de 54 años, que había perdido estas extremidades durante un accidente laboral ocurrido hace seis años.
Pero no será hasta dentro de dos años que los cinco equipos quirúrgicos, 40 personas, que ejecutaron simultáneamente el primer trasplante simultáneo de dos brazos completos, no sabrán si tuvieron algún éxito, informó ayer el diario El Mundo, de España.
Uno de sus responsables, el cirujano Christoph Höhnke, afirmó sentirse muy optimista después de que la esposa del hombre alemán intervenido se acercara sin pensarlo a la cama, le tomara una mano “espontáneamente” y dijera: “Parecen las tuyas”.
La operación duró unas 15 horas. Según se informó, los cirujanos Höhnke y Edgar Biemer, de la clínica de la Universidad Técnica de la capital de Baviera, el hombre había sufrido un accidente laboral que le provocó la amputación de ambos brazos desde su nacimiento en el tronco.
HOMBRE ESTÁ BIEN
El paciente trató durante unos dos años de desarrollar su vida con ayuda de unas prótesis. Pero entonces, durante un programa de la ZDF (la cadena pública alemana), escuchó al propio Biemer en una entrevista hablar de la posibilidad de trasplante de manos y extremidades superiores parciales. Tiempo después se puso en contacto con el doctor.
En la última década los trasplantes de extremidades más sonados se produjeron en 1998 en Francia, cuando el doctor Jean-Michel Dubernard insertó dos manos simultáneamente. Dos años después, el mismo profesional trasplantó dos antebrazos a Dennis Chatelier, quien apenas dos semanas después notaba una mínima sensibilidad en los nuevos miembros.
LOS EXPERIMENTOS
Este mismo médico, informó El Mundo, volvió a ocupar las portadas de los periódicos en 2005 cuando injertó, a una mujer atacada por un perro, una nariz, labios y el mentón. Semanas después la imagen de la mujer tras la operación daban la vuelta al mundo.
Según Höhnke, el paciente “evoluciona favorablemente”. Antes de operarlo hicieron prácticas sobre ratas, perros y cuerpos humanos de donantes fallecidos y una de las grandes preocupaciones de los profesionales que trabajaron al mismo tiempo en dos salas de operaciones fue la medida exacta de los huesos a trasplantar. “La curación de los huesos es ahora el punto crítico”, dijo.
“Antes de la operación tuvimos que describirle al paciente que tendría que vivir con el hecho de que tendría las manos de otra persona”, dijo Edgar Biemer, uno de los médicos del hospital. Y añadió: “cuando se despertó se miró las manos y dijo: ‘muy bien’".