La juez Local Penal de Bilwi, Nancy Rossman, condenó a tres años de prisión a los ex policías Benicio Hansen, Teofilo Ludrick Rivas, Martin Velázquez y Dexter Charlie Simons López.
La judicial consideró que existió el delito de infidelidad en la custodia de reos y les aplicó la cuarta parte de la pena que cumplían los reos fugados, que era de doce años de prisión.
Los tres años que les aplicó es la pena máxima que puede dictar una juez local.
LA FUGA
El primero de noviembre del 2007, cuatro reos condenados a 12 años de prisión por transporte ilegal de estupefacientes, uno por defraudación aduanera y otro por liderar una banda de atracadores se fugaron, en la madrugada, de las celdas preventivas de la Policía Nacional de Bilwi, con todo y los custodios.
Esa madrugada una panga transportó a los fugados a la isla de San Andrés. Posteriormente llegaron a territorio colombiano, donde se mantuvieron escondidos.
A comienzos de este mes, los ex policías Benicio Hansen, Teófilo Ludrick Rivas y Martin Velázquez fueron capturados y deportados por las autoridades policiales de Colombia.
Mientras, la Policía de Bilwi capturaba a Dexter Charlie Simons López, quien también participó en la fuga.
APELARÁN
Los abogados defensores Denis Castro Álvarez y Nubia Hammer, después de escuchar la sentencia, manifestaron que apelarán, ya que consideran que la juez debía haber condenado a sus defendidos por asociación ilícita para delinquir y no por infidelidad en la custodia de reos.
Marcelo Velázquez, padre del reo condenado Martin Velázquez, manifestó que ellos no están contentos con la condena. “Aquí condenaron a personas inocentes, ellos sólo recibieron órdenes de sus superiores, aquí todo el mundo sabe que los verdaderos culpables están libres”, manifestó el anciano.
DUDAS
Existe consenso entre los pobladores de Bilwi al señalar que los ex agentes condenados no fueron los únicos participantes. Y aún persisten las incógnitas de quién fue la persona en la Policía que armó el plan de fuga; además, de quiénes fueron los colaboradores que esa noche llegaron a bordo de dos camionetas y transportaron a los reos a una playa de Bilwi, así como quién es la persona que se quedó con el dinero que supuestamente le prometieron como pago a los custodios y al final no les fue entregado.
En esta oportunidad, la Policía Nacional decidió no dejar entrar a ningún medio de comunicación, pese a que la juez Nancy Rossman había autorizado con antelación la presencia de los periodistas.
Un grupo de antimotines resguardó todo el tiempo el juicio y fueron pocas a las personas que tuvieron acceso a la sala para escuchar la lectura de la pena.