La construcción de una pista de un poco más de treinta kilómetros que rodearía parte de Managua, y descongestionaría el tráfico de la ciudad, está en el olvido.
“No se ha avanzado en ese proyecto, porque la gente la invadió, y ahora la pista cuesta tres veces más”, reconoció el Alcalde de Managua, Dionisio Marenco.
La pista rural de circunvalación se planificó desde 1973, durante el gobierno de Anastacio Somoza, y a pesar de que en ese momento se indemnizó a la población que sería afectada, la misma zona está habitada por más de cinco mil viviendas.
Según los cálculos del Alcalde sandinista de la capital, sólo la construcción de la pista cuesta un poco más de once millones de dólares, pero indemnizar y desalojar a la población asentada sobre el derecho de vía de la pista rural de circunvalación costaría más de 35 millones de dólares.
LOS PLANES
La pista rural de circunvalación, de acuerdo con el diseño original, tendría un ancho de cien metros y se extendería por unos treinta kilómetros que pasarían por la zona del Mercado Mayoreo, recorrería los alrededores de Villa Venezuela, Villa Libertad, Reparto Shick, Milagro de Dios, saldría en el kilómetro ocho de Carretera a Masaya y seguiría al este de la ciudad hasta llegar a las cercanías del kilómetro diez en Carretera Sur, cerca de la Carretera Vieja a León.
La pista descongestionaría la circulación vehicular de la ciudad, sobre todo porque hay mucho tráfico en la zona de Carretera a Masaya y Carretera Sur, declaró el alcalde Marenco.
MERMAS EN EL CAMINO
Sin embargo, el diseño original sufrió algunas modificaciones durante la administración edilicia de Herty Lewites (q.e.p.d.), porque se aprobó una reducción del ancho de la pista rural de circunvalación, y finalmente en el proyecto se estableció que el ancho para la obra vial sería de 36 metros.
Debido a la urbanización de Managua, el proyecto también debe ser modificado para que la carretera pase por zonas más rurales y menos congestionadas, de acuerdo con algunos especialistas.
En una nueva modificación del proyecto, la pista rural de circunvalación comprendería siempre la zona del Mayoreo, pero debería extenderse al kilómetro quince de la Carretera a Masaya y al kilómetro doce de la Carretera Sur.
OTROS HABITANTES “ILEGALES”
Por otro lado, la comuna también enfrenta un serio conflicto con unas treinta mil personas que viven a orillas de los cauces capitalinos.
Incluso en los cauces cercanos a la Alcaldía de Managua, los habitantes han construido casas de hasta tres pisos al lado del cauce.
Hasta el momento, ni el Gobierno local ni el central han desarrollado estrategias para reubicar a la población que habita en las laderas de los cauces. La falta de recursos económicos es la principal causa del abandono.
LEGALIZACIÓN
No obstante, el alcalde Marenco indicó que como parte del ordenamiento interno dentro del municipio capitalino, ya se está empezando una estrategia para legalizar a los habitantes que están ubicados en zonas de manera ilegal.
Ayer mismo, Marenco entregó 44 títulos de propiedad en el barrio Jorge Salazar. Muchas de las viviendas que fueron legalizadas estaban asentadas a escasos metros del cauce que pasa por esa zona.
Sin embargo, según prometió Marenco a los habitantes de la zona, en las próximas semanas se iniciarían obras de ingeniería para reducir el riesgo que puede provocar el lleno del cauce del barrio Jorge Salazar. La comuna también pretende legalizar a otro centenar de habitantes del barrio, para sumar un total de 167 beneficiados con escrituras de propiedad.
“La legalización de los terrenos es un primer paso, porque permite elaborar proyectos, buscar ayuda de los organismos donantes y todo eso es bienestar para la población”, dijo el Alcalde.
María del Carmen Aguilar, madre soltera de tres menores de edad, dijo sentirse feliz, porque después de catorce años de vivir en su humilde vivienda, en el Jorge Salazar, fue legalizada.
“Me siento segura, porque ya teníamos muchos años de estar aquí y ningún gobierno nos quiso legalizar”, dijo Aguilar.