Unas 5,000 personas marcharon el martes en la capital hondureña en respaldo de los fiscales que desde el 7 de abril realizan una huelga de hambre exigiendo al Ministerio Público (MP) la apertura de juicios por corrupción y la destitución de las máximas autoridades.
“O se van los corruptos de Honduras o se mueren”, sentenció el presidente de la Asociación de Fiscales de Honduras, Víctor Fernández, al hablar frente a los manifestantes en el parque La Merced, frente al edificio del Congreso, centro de Tegucigalpa.
Fernández, que según fuentes médicas tenía que hospitalizarse de emergencia por una hipoglucemia, es uno de los cuatro fiscales que iniciaron la huelga de hambre el 7 de abril frente a la sede del Parlamento.
Miembros de iglesias evangélicas, indígenas lencas del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) procedentes del oeste del país, miembros de organizaciones sindicales, de mujeres, derechos humanos y estudiantes marcharon desde el parque El Obelisco, en el sur de la ciudad, hacia La Merced.
Estudiantes de dos institutos que mantienen rivalidades se enfrentaron a pedradas en las proximidades de la plaza, donde quemaron llantas, dañaron vehículos y dejaron algunos con lesiones leves.
HUELGUISTAS QUIEREN CABEZA DE FISCAL GENERAL
Los cuatro fiscales en huelga exigen al Ministerio Público que siente en el banquillo a los protagonistas de muchos casos de corrupción que según ellos han sido archivados, y que se suspendan los despidos y remociones emprendidos por el fiscal general Leónidas Rosa Bautista.
Los huelguistas agregaron a las demandas la destitución del fiscal general y de su adjunto, Omar Cerna.
En la huelga participan unas 30 personas, dado que se sumaron otros fiscales, el jefe de los jesuitas Ismael Moreno y la magistrada Tirza Flores (hermana del ministro de la Presidencia, Enrique Flores).
Autoridades del Congreso anunciaron conversaciones la tarde de este martes con los fiscales para buscar solución al problema que mantiene a Honduras en un clima de tensión.