Pedro Campuzano, el mejor piloto de los últimos tiempos en nuestro país, decidió bajarse definitivamente de su motocicleta ayer, al anunciar su retiro de un deporte en el que llegó a establecer una hegemonía total.
Ganador en ocho ocasiones del título de campeón nacional y dueño de una racha de siete años consecutivos como amo y señor de las pistas pinoleras, Campuzano no tuvo exactamente el final que hubiese deseado.
De acuerdo con informes de la Comisión Técnica de la Confederación Nicaragüense de Motociclismo (Conimoto), desde hace varios días se venían dando roces entre Campuzano y otro corredor, Silvio Saballos.
“La situación llegó al extremo el domingo pasado, cuando ambos se faltaron al respeto y terminaron expulsados de la carrera”, dijo Miguel Lorío, de la Comisión Técnica de Conimoto.
Se asegura que Campuzano le echó la moto a Saballos, acción que Saballos ya había practicado contra Pedro en ocasiones anteriores.
Ayer, en su reunión habitual, Conimoto evaluaría el caso y tomaría una decisión, pero no fue necesario llegar a este extremo, debido a que Campuzano anunció su retiro definitivo.
Nacido en 1979, Pedro tuvo en su propia casa, su primer contacto con las motocicletas que llegaban para ser reparadas en el taller de su papá, René Campuzano.
Precisamente su papá lo llevó a la pista de Los Chilamates y quedó prendido del motocross después de observar el arrojo de Javier “Rapidito” Mairena y la constancia de Roberto Pasos.
Una vez que superó todas las etapas que llevan hacia la categoría de los Expertos, y tras contar con el respaldo de Yamaha, Campuzano llegó a establecer un dominio exagerado.
Desde 1999 hasta el 2005, nadie le puso un pie adelante. Ganó siete campeonatos de forma consecutiva, y tras una pausa en el 2006, volvió a coronarse en el 2007. Ahora se retira.
Campuzano aseguró a Conimoto que se dedicará a un negocio personal de compra y venta de vehículos en Managua.