Luego de ocho meses de conflicto, donde las negociaciones por parte de la empresa de energía eléctrica Unión Fenosa y sus trabajadores no arrojaban ningún resultado para la renovación de un convenio colectivo, se logró un acuerdo, que si bien es cierto no satisface las demandas de una de las partes, promete aplazar la amenaza de huelga que habían interpuesto los trabajadores.
El conflicto surgió cuando los sindicatos de la Cotraenic (Confederación de Trabajadores de la Energía de Nicaragua) exigían a Fenosa un reajuste salarial del 30 por ciento y otra serie de reivindicaciones como el pago de imdemnizaciones equivalentes a 10 meses de salario; ajustes que según Jorge Katín, gerente de Comunicación de Unión Fenosa, no estaban al alcance de la empresa, por la situación económica en la que se encuentra.
Fenosa les ofrecía 13 por ciento de reajuste salarial inmediato; y nueve por ciento adicional al finalizar el año. Tras varios meses sin acuerdo, los sindicatos solicitaron al Ministerio del Trabajo la formación de un Tribunal de Huelga, que convocó a un referendo interno, para decidir si se aceptaban las propuestas de la empresa, o se iban a una huelga.
El resultado fue favorable para Fenosa; pues 491 votos aceptaron la propuesta de la empresa, contra 241 que la rechazaban, con lo que el Mitrab dio por cerrado el conflicto.
“En realidad ganamos todos, independientemente de los resultados; porque es la primera vez en la historia de las relaciones laborales, que son los propios trabajadores, en votación secreta, que deciden si aceptan o no una propuesta de ajuste salarial o se van a huelga”, expresó Katín.
Según Katín, la empresa prometió a sus trabajadores que en la medida que vaya mejorando la situación de la empresa les van a incrementar las condiciones a sus empleados.