Todo estaría listo para que tentativamente mañana, después de meses de hostilidades, el Gobierno sandinista y la transnacional española Unión Fenosa finalmente firmen el protocolo de entendimiento técnico que regirá las acciones de ambas partes en los próximos cuatro años, en búsqueda de la estabilidad financiera en el sector energético.
David Castillo Sánchez, presidente del Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), ente regulador del sector eléctrico del país, aseguró que este acuerdo está “muy balanceado” y que establece mayores compromisos por parte de la transnacional española.
El funcionario adelantó a LA PRENSA algunos detalles del acuerdo, importante para la bienandanza del sector eléctrico nacional y que, para variar, ha sido manejado por el Gobierno con el secretismo que caracteriza a la administración del presidente Daniel Ortega.
La firma del protocolo de entendimiento viene acompañada de varios acuerdos entre los que está que el Estado reconocerá la tarifa real del costo de la energía.
El primer acuerdo es el traspaso del 16 por ciento de las acciones de Fenosa Nicaragua al Gobierno. Este porcentaje accionario es parte del capital español en la empresa, que representa un 80 por ciento, mientras el otro 20 por ciento está en manos de socios nicaragüenses vinculados al consorcio Pellas.
Los otros acuerdos se refieren al fin del proceso de arbitraje emprendido por el INE en el 2006 contra Unión Fenosa, aduciendo incumplimiento de inversiones y mala calidad del servicio. Del lado de la transnacional, ésta pone fin a su reclamo del seguro por riesgo político por más de cien millones de dólares ante la Agencia de Garantía Multilateral de Inversiones (MIGA por sus siglas en inglés), instancia adscrita al Banco Mundial.
Castillo aclaró que estos acuerdos paralelos tienen que ser aprobados por el plenario de la Asamblea Nacional, para que sean compromisos de Estado y de esta forma ambas partes echen pie atrás a los procesos legales emprendidos.
“Bajo ese esquema de negociaciones, todo ese cuerpo de acuerdos es bajo una posición de Estado. Eso es lo que la Asamblea va a discutir. Si el parlamento acepta o no ese acuerdo. Si en un dado caso la Asamblea lo rechaza, el INE con su autonomía estará en la obligación de usar todos los mecanismos a su alcance para obligar a esta empresa a cumplir con sus compromisos”, afirmó Castillo.
“En términos generales, los acuerdos están muy balanceados. Están protegidos los derechos del Estado, protegidos los derechos de los consumidores y es lógico que los inversionistas sientan que alguno de sus derechos también se los están protegiendo, pero la mayor parte de compromisos está de parte de Unión Fenosa”, añadió Castillo.
RECONOCERÁ TARIFA REAL
Un round para Fenosa fue el asunto tarifario. El protocolo de entendimiento establece que el Estado y, en todo caso, el mismo ente regulador, deberá reconocer a la distribuidora eléctrica en su momento el costo real de la tarifa. Esto para evitar que se sigan padeciendo los famosos “desvíos tarifarios”, concepto por el cual Fenosa reclamaba un poco más de 40 millones de dólares.
Los desvíos tarifarios son las diferencias entre el valor del kilovatio reconocido por el INE y el costo real de éste en el mercado energético nicaragüense. Dado que la matriz de la generación energética del país depende en un 80 por ciento de los derivados de los hidrocarburos para operar, el costo real del kilovatio siempre era mayor que el reconocido por el INE. Esto se ha ido revirtiendo con los últimos aumentos en la factura de energía que el INE ha aprobado a Fenosa entre noviembre del 2007 y febrero de este año.
“El protocolo establece que el Estado se tiene que comprometer a que la tarifa se ajuste a tiempo y a la vez se compromete a impulsar políticas para bajar los costos de la energía y así el valor de la factura disminuya para que la energía baje”, indicó el presidente ejecutivo del INE.
Para el funcionario, las medidas establecidas en el protocolo son tan claves para la estabilidad del sector energético, que deberían ser aplicadas existiese o no en el país la presencia de Unión Fenosa.