El vicecanciller de la República, Manuel Coronel, respaldó ayer la iniciativa del presidente Daniel Ortega de que las exportaciones de granos de Nicaragua sean canalizadas a través de la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas), al considerar que la propuesta no atenta contra la libertad de mercado.
Coronel minimizó las declaraciones del Ministro de Agricultura de El Salvador, Mario Salaverría, quien rechazó cualquier intervención del Estado en el comercio y en el control de precios.
“Es cierto que nosotros tenemos interés en incidir sobre el proceso de compra directa a los campesinos, porque el campesino no tiene la información necesaria para saber cómo están los precios”, expresó Coronel tras su participación en una exposición sobre el avance de las negociaciones con la Unión Europea, para la firma de un acuerdo comercial con Centroamérica, realizada ayer en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).
Durante la primera Reunión de Emergencia y Soberanía Alimentaria, donde participaron ministros de agricultura de Centroamérica y México, Ortega reveló que ha propuesto a su colega salvadoreño, Antonio Saca, la comercialización de frijoles “de Gobierno a Gobierno”, a través de Enabas.
En ese sentido, Coronel afirmó ayer que al país ingresan salvadoreños, quienes se internan en las montañas para ofrecer a los productores nicaragüenses precios “regalados” por cada quintal de frijoles.
“No es que se esté prohibiendo nada. Pienso que el Estado debe estar preocupado por esas cadenas en donde se produce una sobreexplotación”, sostuvo.
No obstante, Coronel afirmó que si el Gobierno pretendiese controlar los precios de los productos, primero tendría que introducir una iniciativa de ley en la Asamblea Nacional.
“Si (el Gobierno) quisiera controlar (los precios), estoy de acuerdo que tendría que pasar por la Asamblea Nacional, pero si simplemente lo que se quiere es ser una parte más del proceso de nivelación de precio y si participa dentro del sistema en que vivimos, tiene todo el derecho”, insistió.
Coronel afirmó que si en el futuro la Unión Europea cuestiona la iniciativa de Ortega, “ese es problema de ellos, porque ellos también hacen lo que quieren y nosotros no nos metemos en nada y ellos controlan los mercados”.
A inicio de este mes, Ortega también anunció que pediría a las distribuidoras de combustible que rindan cuentas de sus ganancias.
Esa iniciativa fue rechazada por el sector privado, que advirtió que el libre mercado es el mejor regulador de precios.