La Universidad Nacional Agraria (UAN) inició este año un proceso de renovación curricular, mediante el cual busca adecuar su sistema de estudio a las necesidades y demandas del sector agropecuario nicaragüense.
Para este nuevo proceso de renovación curricular, la UNA creó la Comisión de Transformación Universitaria, la cual está integrada por técnicos y docentes vinculados a los temas del sector agropecuario.
Carolina López, miembro de la comisión mencionada, señaló que “nuestro objetivo es repensar lo que queremos como universidad ante los nuevos retos que enfrenta la sociedad y con mayor énfasis los diversos sectores que componen la producción agrícola y agropecuaria del país”.
El nuevo sistema de educación agropecuaria que pretende desarrollar la UNA estará dirigido también a capacitar a los estudiantes y docentes, sobre el uso de tecnología en el sector agropecuario y la importancia de desarrollar y mejorar nuevos productos de siembra, ante la creciente demanda de alimentos a nivel internacional.
En el marco de este proceso de transformación académica, la UNA organiza talleres en que participan los docentes y analizan los alcances de las investigaciones en el sector agropecuario.
La UNA atiende a una comunidad universitaria de alrededor de 3,600 personas.
Asimismo, cuenta con laboratorios de suelo, sanidad agropecuaria, diagnóstico animal y vegetal, donde los estudiantes desarrollan sus investigaciones.
IMPACTO EN EL CAMPO
Melba Batres Villarreal, también miembro de la comisión transformadora, explicó que en este proceso los diversos sectores agropecuarios juegan un rol fundamental.
“Nosotros iniciaremos procesos de consultas con los productores y empresas agropecuarias sobre sus necesidades, y en base a esos resultados se empezará a adecuar la enseñanza que se imparte en la UNA”, explicó.
Según Batres, esto va a permitir que los nuevos profesionales del sector agro tengan mayor y mejor conocimiento sobre la situación real del mismo.
En términos de investigación, Batres explicó que se están revisando las políticas y procedimientos aplicados en los procesos investigativos en el sector agropecuario.
La Universidad Nacional Agraria impulsa un programa de mejoramiento de la calidad de la semilla de frijoles.
Como parte de este proyecto de mejoramiento de la semilla de frijol, están evaluando las variedades criollas como el rojo chile, pálido seda y las producidas por el programa de frijol del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Un grupo de técnicos y docentes realizan visitas a las comunidades Dulce Nombre de Jesús, La Picota, La Pita, La Laguna, El Cristal, El Guineo y El Rincón, entre otras, donde subsisten unos 30 productores de frijol.
Carolina López mencionó que esa universidad también está desarrollando proyectos de investigación en el orden de la producción de semilla, en recursos genéticos, en el sector forestal y en ámbitos fitosanitarios.
“Nosotros estamos involucrando directamente a los estudiantes para que ellos tengan una formación integral sobre las demandas y realidades del sector agropecuario. Pero lo que queremos realmente es identificar mecanismos de cómo mejorar lo que estamos haciendo desde la universidad, para el sector agropecuario”, insistió López.