Tres dirigentes de la comunidad indígena de Salinas de Nahualapa y un norteamericano radicado en Gigante fueron remitidos a juicio oral y público, luego de ser acusados por la asesoría legal del Proyecto Flor de Mayo, S.A., por cometer los supuestos delitos de daños a la propiedad, usurpación al dominio privado, penetración ilegítima y perturbación.
Los procesados son Bartolomé López Castillo, de 63 años; Geovany Francisco Loáisiga Obando, de 32, y Denis Alberto Prado Zeledón, de 53 años, y el extranjero Dale Kowach.
La acusación indica que el pasado 29 de junio en horas del mediodía, cuando la juez de Distrito Civil de Rivas, Jenny Chávez, procedía a amojonar y cercar las 55 manzanas de tierra, propiedad del proyecto turístico Flor de Mayo, los acusados estaban apostados con un grupo de unas 50 personas y procedieron a tumbar los cercos y postes y cortaron los alambres, ocasionando daños por la cantidad de siete mil córdobas.
NO LOS DEJAN TRABAJAR
“También no nos permiten trabajar en la ejecución del proyecto, a pesar que hay una sentencia firme de la juez de Distrito Civil de Rivas, para que nos entreguen parte de la propiedad que tienen ocupada y que nos pertenece, como Flor de Mayo”, afirmó Guillermo Palacios, asesor legal del proyecto.
Geovany Loáisiga, uno de los cuatro acusados, dijo que “este juicio es otra artimaña de los de Flor de Mayo, para intimidarnos y desgastarnos, pero la comunidad está dispuesta a defender sus derechos”, dijo.
A la sala del Juzgado Local Penal de Juicios de Rivas, la juez Raquel Regina Sánchez Mercado no permitió el acceso a LA PRENSA. Al final fijó el juicio para el próximo 10 de junio.