El ex presidente Fidel Castro, primer secretario del Partido Comunista de Cuba, afirmó ayer que el hasta hace tres días Ministro de Educación, Luis Ignacio Gómez, fue destituido porque “había perdido energía y conciencia revolucionaria”, y detalló su participación en ese acto de gobierno.
“Apoyo resueltamente la decisión del Partido y el Consejo de Estado, de sustituir al Ministro de Educación”, dice un artículo de Castro publicado por la prensa de la isla, toda oficial.
Gómez “estaba realmente agotado —explica el líder cubano—. Había perdido energía y conciencia revolucionaria. No debió pronunciar los últimos discursos y hablar de futuros encuentros de educadores del hemisferio y del mundo, exaltando una obra que fue fruto genuino de numerosos cuadros revolucionarios y no personal, como pretendía hacer creer a los invitados”.
MINISTRO VIAJERO
“En el transcurso de diez años (Gómez) ha viajado al exterior más de 70 veces —continúa—. Durante los tres últimos lo hizo con la frecuencia de un viaje por mes, utilizando siempre el pretexto de la cooperación internacional de Cuba. Por este y otros elementos de juicio no se tiene ya confianza en él; más claro todavía: ninguna confianza”.
“En este especial e importante caso, aparte de mis apreciaciones personales, fui consultado e informado plenamente”, asegura el artículo de la serie Reflexiones, tras alabar a la nueva Ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez.
“Espero que mis compatriotas comprendan que el trabajo forzoso que me impuso la naturaleza en esta etapa de mi vida me obliga, ante amigos y adversarios, a expresar lo que pienso sin subterfugios y con pruebas morales a mi alcance que son irrebatibles. Asumo, por tanto, la responsabilidad plena por esta decisión, sean cuáles fueren las reacciones y consecuencias”, agrega Castro.
RAÚL CUMPLE DOS MESES COMO PRESIDENTE PLENO
Raúl Castro cumple el jueves dos meses como Presidente de Cuba, que se ha dedicado a eliminar algunas prohibiciones impopulares, aplicar conceptos económicos distintos y dejar claro su continuismo en lo político y que su perfil como gobernante está muy lejos de las cámaras de televisión.
Fiel al estilo que caracterizó sus 19 meses como presidente provisional, cuando la enfermedad obligó a Fidel Castro a delegar sus cargos el 31 de julio de 2006, Raúl Castro ha hecho del silencio una forma de Gobierno y ha desterrado en la memoria de los cubanos los largos discursos de su hermano.
Pero no por haber abandonado cargos, púlpitos y tribunas, el líder cubano ha dejado de expresar sus opiniones.