El presidente colombiano Álvaro Uribe reveló este miércoles que las autoridades investigan la denuncia de un preso, quien asegura que el mandatario participó en una reunión para planear una masacre de 15 campesinos en 1997, y dijo tener pruebas de que no fue así.
“Por allá resultó un bandido que está condenado, diciendo que yo me había reunido con él y con (Salvatore) Mancuso —ex líder paramilitar— (...) y con varios generales de la República, en La Caucana, para preparar la masacre del Aro”, en el noroeste de Colombia, precisó Uribe a la radio Caracol de Bogotá.
Contra el jefe de Estado no existe ningún proceso por esta acusación en el Congreso, ni de la Corte Suprema de Justicia, que según la Constitución colombiana son responsables de atender las acusaciones contra el mandatario.
La comisión de acusaciones del Congreso ha admitido varias denuncias contra Uribe, pero no por temas que lo vinculen con los grupos paramilitares.
El Presidente hizo la revelación un día después que su primo y socio político, el ex senador Mario Uribe, fuera detenido, acusado de nexos con paramilitares, en el marco de un proceso que ha llevado a la cárcel a otros 31 legisladores, en su mayoría oficialistas.
Uribe fustigó a sectores de la justicia, con los que sostiene un enfrentamiento, advirtiendo que debido al “imaginario de los bandidos hay que tener mucho cuidado de que los magistrados los estén estimulando para que acusen a gente honorable”.
Según el Presidente, “ese bandido dice que yo les di las gracias porque dizque habían liberado seis secuestrados y que uno de ellos era primo mío”, y que además, “mi hermano Santiago llevó 20 paramilitares para ejecutar esa masacre”.
ARIAS EXPLICA RECHAZO DE SOLICITUD DE ASILO
El presidente Oscar Arias dijo que el rechazo al pedido de asilo político del ex senador colombiano Mario Uribe Escobar, primo segundo del mandatario Álvaro Uribe, fue la decisión “más prudente y más conveniente para Costa Rica”.
De acuerdo con el gobernante, el senador Uribe Escobar acudió a la embajada costarricense debido a que con anterioridad se le había otorgado asilo a otro político colombiano, Álvaro Leyva, a finales de los años ochenta, caso que Arias calificó como “parecido, pero no necesariamente igual”. No dio detalles. “Estudiamos los antecedentes (...) y llegamos a la conclusión de que lo más conveniente y lo más prudente para Costa Rica era que denegáramos esa solicitud de asilo (de Uribe)”, agregó.