La ventaja de campo volvió a ser factor decisivo en las eliminatorias de la fase final de la NBA después que los Spurs de San Antonio, Hornets de Nueva Orleans y Magic de Orlando la mantuvieron para ponerse con la ventaja de 2-0.
Mientras que los Spurs tuvieron que luchar al máximo para conseguir la victoria ante los Suns de Phoenix, los Hornets se exhibieron ante los devaluados Mavericks de Dallas y los Magic tuvieron que tirar de la heroica para imponerse en los últimos segundos a los Raptors de Toronto.
Tim Duncan, la estrella del primer partido con 40 puntos, en el segundo llegó a sólo 18, pero el base francés Tony Parker y el escolta argentino Manu Ginóbili se combinaron para 61 tantos y fueron la clave que les permitió ganar por 102-96 a los Suns.
La victoria dejó a los Spurs con la ventaja de 2-0 en la eliminatoria, considerados para muchos como una final anticipada de la Conferencia Oeste, y el tercer partido se jugará el próximo viernes en Phoenix.
Parker lideró el ataque de los Spurs con 32 puntos, siete asistencias y tres recuperaciones de balón, siendo de nuevo la mejor versión del jugador que logró el premio de MVP en las pasadas finales de la NBA.
Pero faltaba como siempre la gran aportación y trabajo excepcional de Ginóbili, quien fue el segundo máximo encestador al conseguir 29 puntos después de jugar 34 minutos y anotar 9 de 17 tiros de campo, incluidos tres de cinco triples, y 8-9 desde la línea de personal, capturó tres rebotes y dio tres pases de asistencia.
Duncan esta vez no pudo superar el gran marcaje que le hizo el pívot Shaquille O’Neal, pero a sus 18 puntos aportó 17 rebotes, cuatro asistencias, tres tapones y una recuperación de balón.
Los Suns, que volvieron a comenzar brillantes el partido con parcial de 35-26, en el primer cuarto, en el tercero se vinieron abajo con 11-27 y ahí se hundieron en la fosa de la que no iban a salir, a pesar de que el alero Amare Stoudemire consiguió 33 puntos para ser el líder encestador del partido.