Critica con vehemencia a “la oligarquía”, pero alquila su mansión en San Juan del Sur por 5,300 dólares en Semana Santa
“Se toma la leche y maldice la vaca”, dice el dicho.
Orlando Núñez Soto, asesor para asuntos sociales de la Presidencia de la República, escribió una obra llamada La Oligarquía en Nicaragua, en la que habla a lo largo de las 360 páginas, de los supuestos perjuicios que “la oligarquía” ha causado a los pobres.
Núñez acostumbra vestir camisas lullidas y pantalones desgastados que encajan con su discurso permanente en contra de los ricos.
Lo que no encaja con ese discurso son las dos isletas que posee en Granada, una de ellas donde tiene una especie de hotel con piscina, y otra propiedad en la zona más lujosa de San Juan del Sur, en Rivas, donde se erige una verdadera mansión que rivaliza con cualquiera de las propiedades vecinas, que pertenecen a los “oligarcas” que Núñez tanto critica.
LA PRENSA confirmó en los libros del Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil de Granada y de Rivas, que Núñez adquirió entre 1993 y 1994 dos islotes en el lago Cocibolca por el monto de dos mil córdobas cada uno. Y luego, en 1999 compró un lote de terreno frente a la costa en los ejidos de San Juan del Sur, con un costo de tres mil córdobas.
Núñez, enemigo del imperialismo, pone a disposición de los más ricos sus propiedades, que se anuncian por internet, tienen nombre en inglés y las tarifas las ofrece en dólares.
Según el Registro de Rivas, el lote de terreno en San Juan del Sur, Núñez lo adquirió a un ingeniero que menos de un año antes lo recibió en concepto de “donación irrevocable” de parte del entonces alcalde de aquel municipio rivense, Gerardo Miranda Obregón
A finales del año pasado Gerardo Miranda estuvo envuelto en un escándalo de extorsión por propiedades en las playas de Tola, de ese mismo municipio.
LA PRENSA intentó conocer la versión de Núñez sobre estas propiedades, pero respondió que eso es parte de su vida privada.
ISLETA COSTARÍA HOY ENTRE 80 MIL Y 200 MIL DÓLARES
En el tomo 363, folio 67 del Libro de Registro de Propiedades de Granada, está inscrita bajo el número de finca 26,023, asiento primero, la isleta “El Jocote”, que adquirió Núñez en el turístico Archipiélago de las Isletas de Granada, con un área de 852.39 metros cuadrados, equivalente a unas 1,219.67 varas cuadradas, ubicada cerca de las costas de la hacienda La Calera, en las faldas del volcán Mombacho.
La isleta, según los documentos, es una desmembración de una propiedad inscrita con el número 16,009, folios 72 y 73, del tomo 244, del Libro de Registro de Propiedades, que pertenecía a Eva Cruz Chamorro, a quien Núñez pagó dos mil córdobas, según la escritura presentada el 8 de junio de 1993 en aquel Registro.
Vecinos de El Jocote aseguraron a LA PRENSA que en esa isleta se erige un pequeño hotel con cuatro o cinco habitaciones, que Núñez administraría junto a su esposa Sylviane Fournier.
En un recorrido por ese sector del archipiélago, el equipo periodístico de este Diario confirmó la construcción de varias habitaciones y una pequeña sala en la isleta, donde también se divisa una amplia piscina, una terraza para extender hamacas, y andenes alrededor. Aunque todo aparentemente fuera de uso, por el momento.
Una isleta con una extensión similar a aquella por la que Núñez pagó dos mil córdobas hace quince años, se cotiza hoy en el archipiélago en unos 80 mil dólares, debido al valor turístico que ha obtenido la zona. Pero con la edificación ahí construida el costo de la misma isleta alcanzaría los 200 mil dólares, según informaciones reveladas por vecinos de las isletas y trabajadores del puerto, en Granada.
En el Registro de ese departamento también está inscrita otra isleta aledaña a El Jocote, identificada con los nombres de isleta El Lagarto o El Bote, con un área de 604.91 metros cuadrados, por la cual Núñez pagó otros dos mil córdobas a la misma señora Cruz Chamorro, según escritura presentada el 3 de octubre de 1994. Pero LA PRENSA no obtuvo más detalles de ésta.
CASA DE EN SAN JUAN DEL SUR, DIFÍCIL QUE ENTRE “EL PUEBLO”
Además de las dos isletas en Granada, LA PRENSA comprobó en el Registro Público de la Propiedad Inmueble y Mercantil de Rivas, que Núñez compró en 1999 un lote frente a las costas de San Juan del Sur, a un costo de tres mil córdobas.
En el tomo 309, folio 229, finca número 29,936, asiento segundo, está registrado que Núñez adquirió un lote de terreno en el barrio La Talanguera, de ese municipio, por venta del señor Ramiro Bermúdez Mallol.
La propiedad, según Registro, tiene una área de 152.70 varas cuadradas (un área bastante pequeña para el tamaño de la casa) y es una desmembración de la finca número 2,560, asiento primero, folio 145, del tomo 22 del Libro de Registro de Propiedades, de un lote de 3,136 hectáreas de los ejidos de San Juan del Sur.
LA PRENSA observó en el Registro que esa misma propiedad que Núñez compró en julio de 1999 fue donada de “forma irrevocable y gratuita” a Bermúdez Mallol en septiembre de 1998 por Gerardo Miranda Obregón, “en nombre y representación de la Alcaldía de San Juan del Sur”. La propiedad fue valorada entonces en 1,500 córdobas.
Sobre aquel lote —no catastrado según Registro— ahora se observa una construcción de dos pisos, con terraza, piscina, patio y varias habitaciones.
En el sitio web Nicaragua Vacation Rentals, se promueve el alquiler de la misma propiedad bautizada en inglés con el nombre de Casa Sunset.
“Casa Sunset (Puesta del Sol, en español) es el lugar perfecto para tomar la puesta del sol (...) Es una casa de dos pisos que cuenta con ocho habitaciones, todas ellas con su propio cuarto de baño privado y aire acondicionado. También hay una cocina totalmente equipada, y afuera hay un montón de hamacas, sillas y mesas”, relata el sitio web, según el cual la casa tiene capacidad hasta para veinte personas.
El mismo sitio detalla que, aunque con variaciones, el costo de alquiler de la casa durante una noche es de 420 dólares, mientras la semana cuesta 2,120 dólares en temporada alta o baja. Pero en días feriados, como la Semana Santa, costaría hasta 5,300 dólares.
Efectivamente, desde la Casa Sunset se observan los dorados atardeceres que adornan la bahía de San Juan del Sur.
Sin embargo, el sociólogo se negó a admitir o desmentir sus propiedades u ofrecer detalles de las mismas.