WASHINGTON. - Estados Unidos declaró hoy que espera trabajar con el nuevo presidente izquierdista elegido en Paraguay, Fernando Lugo, y destacó que las elecciones ganadas por él profundizan la democracia.
Sin embargo, Washington se reservó comentarios sobre las posibles políticas de Lugo, en medio de percepciones de líderes empresariales de que podrían ser similares a las de otros presidentes izquierdistas sudamericanos, como Hugo Chávez de Venezuela y Evo Morales de Bolivia.
"Ciertamente sí, en efecto, el señor Lugo ha sido declarado ganador de esa elección, esperamos trabajar con él y su nuevo gobierno", dijo el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Tom Casey.
Destacó que las elecciones del domingo "son en sí mismas un avance" en la relativamente nueva democracia paraguaya, que emergió en 1989 luego de 35 años de dictadura y que eligió en 1993 a su primer presidente civil.
Lugo, un ex obispo católico y candidato de izquierda, puso fin a 61 años de gobierno del Partido Colorado, al derrotar a la candidata oficialista Blanca Ovelar, en el último de una serie de triunfos de candidatos de izquierda y centroizquierda en Sudamérica.
El portavoz estadounidense dijo que es demasiado pronto para evaluar las políticas de Lugo.
"Dejemos que se forme el nuevo gobierno y desarrolle sus políticas y avance, pero el punto que ahora es más importante aquí es que el pueblo de Paraguay tuvo la oportunidad de elegir a sus líderes y esos líderes desarrollarán sus políticas, que pensamos estarán en el mejor interés de su país", dijo Casey.
La política estadounidense ha estado centrada en trabajar con cualquier gobierno democráticamente elegido que gobierne en forma democrática, agregó.
"Seguro, tendremos una oportunidad de trabajar con el nuevo gobierno, evaluar sus políticas, al menos en términos de su impacto en Estados Unidos, después de que ellos tengan realmente la oportunidad de formularla e implementarla", dijo.